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Los efectos en Castellón de la regularización de inmigrantes: hostelería, construcción y agricultura, los más beneficiados

El campo y el ladrillo ven con buenos ojos el proceso pero insisten en que necesitan mano de obra cualificada, mientras la patronal CEV critica que se trate de una medida unilateral

Sos collidors extranjeros trabajan en una finca de Castellón.

Sos collidors extranjeros trabajan en una finca de Castellón. / Mediterráneo

Elena Aguilar

Elena Aguilar

Castellón

La regularización masiva de inmigrantes, aprobada el pasado martes el Consejo de Ministros, tras el pacto alcanzado entre el Gobierno y Podemos, legalizará el estatus de cerca de 500.000 personas en todo el país que puedan acreditar haber llegado a España antes de finales de 2025. Una medida que, según explican los sindicatos, afectará no solo a los derechos de los inmigrantes, sino que tendrá un importante impacto económico. Y en Castellón los sectores que más podrían verse beneficiados por este proceso son la construcción, la hostelería o la agricultura que son, precisamente, los que más problemas tienen a la hora de encontrar mano de obra.

Aunque el proceso de regularización exprés no convence a la patronal de Castellón, desde la CEV consideran que la inmigración es clave para el crecimiento económico y juega un papel esencial en actividades que tienen dificultades para cubrir vacantes. «Estamos a favor de que la entrada de personas en España se haga siempre de forma ordenada. Si bien, consideramos que la regularización de extranjeros puesta en marcha por el Gobierno se trata de una cuestión de Estado que debería llevarse al Parlamento y no ser objeto de medidas unilaterales del Gobierno», apunta Luis Martí, presidente de CEV Castellón. «España necesita ser un país de acogida para cubrir los miles de puestos de trabajo que hoy quedan vacantes, pero estas personas deben ser formadas tanto en España como en origen para garantizar su integración laboral y social y ofrecerles un proyecto de futuro», añade.

De formación hablan también los empresarios del ladrillo a quienes el proceso de regularización les parece positivo. «Nosotros lo que necesitamos es personal cualificado. En la construcción hay apuntadas al paro casi 2.000 personas, pero el problema es que no están cualificados. Y lo que nos urgen son profesionales», explica Carlos Gomis, secretario general de la Asociación de Empresas de la Construcción de Castellón (Apecc). En esto momentos, esta actividad cuenta en la provincia con 6.059 afiliados inmigrantes.

Un colectivo clave en el campo

Otro sector que ve con buenos ojos la regularización es la agricultura. Carles Peris, secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera, asegura que el campo «necesita mano de obra profesional para las labores del día a día y, sobre todo, es esencial en determinados momentos para la recolección de productos en campañas fuertes». Peris insiste en que el 90% de las contrataciones en campañas como la citrícola o para labores del mantenimiento de explotaciones ganaderas son de personas migrantes. Sin esa mano de obra el sector tendría problemas muy serios».

Los sindicatos también valoran como muy positiva la regularización masiva. «Mejorará las condiciones laborales y sociales de todas estas personas y será muy bueno para la economía, sobre todo en sectores como la construcción, el campo o la hostelería, donde buena parte de sus trabajadores son extranjeros», afirma Albert Fernández, secretario general de CCOO en Castellón.

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