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Agricultura

Concurso de acreedores de un gigante citrícola de Castellón: intervenidas las facultades de administración

Se abre el plazo para que los interesados comuniquen el dinero que se les debe

Almacén de cítricos, en una imagen de archivo.

Germán Caballero

Bartomeu Roig

Bartomeu Roig

Castellón

La actual campaña citrícola es una de las más complejas que se recuerdan en Castellón. Las buenas expectativas de floración en la pasada primavera comenzaron a quedar truncadas en julio, cuando una fuerte granizada azotó las localidades donde más se cultiva la clemenules. Ante las expectativas de poca fruta disponible, los primeros tratos comerciales elevaron las cotizaciones. Un incremento que fue efímero, ya que la presión de fruta procedente de países como Sudáfrica hizo descender de nuevo los precios.

A todo esto se suman las dificultades financieras que aquejan a algunas empresas dedicadas a la recolección y manipulación de cítricos. Le pasó a Cítrics de Nules o a Peris Agost de Almassora. El pasado año le ocurrió a otro de los gigantes del sector. Agribur, con sede en la Vall, entró en concurso de acreedores, lo que derivó en un despido colectivo de la plantilla.

Un proceso concursal en marcha

Con el inicio del año, hay novedades relacionadas con el proceso que se sigue con esta mercantil. El Juzgado de lo Mercantil de Castellón ha determinado "el régimen de intervención de las facultades de administración y disposición de su patrimonio por el concursado". Sus labores pasan a ser ejercidas por el administrador concursal. Se ha elegido para esta labor a Alejandro Baeza, especialista en este tipo de actuaciones.

Exterior de las instalaciones de Agribur.

Exterior de las instalaciones de Agribur. / Mediterráneo

Un edicto judicial con fecha de 28 de enero detalla que se ha abierto el plazo de un mes para que los acreedores puedan comunicar el dinero que les debe Agribur. "La comparecencia en el procedimiento, mediante escrito al efecto dirigido a este Juzgado, deberá realizarse mediante representación por procurador y asistencia de letrado, sin perjuicio de lo previsto para la representación y defensa de los trabajadores y de las Administraciones Públicas", cita este edicto.

Deudas y despidos

Como publicó Mediterráneo el pasado verano, Agribur cuenta con una deuda de unos 30 millones de euros, y ya activó un ERE para toda la plantilla, compuesta por 433 personas de la misma firma y de 200 en Store Merch, especializada en el manipulado de naranja y mandarina sin hoja.

Entre los acreedores no solo hay entidades financieras o trabajadores. También una quincena de agricultores de la comarca de la Plana Baixa, a los que se adeuda el importe de la anterior campaña, lo que supone un impago de entre 20.000 y 30.000 euros por agricultor.

Una caja de mandarinas de Agribur.

Una caja de mandarinas de Agribur. / Agribur

La Unió anunció el pasado 12 de junio que asesora a un grupo de afectados. "Algunas personas afectadas, por desconocimiento, firmaron sus contratos de compraventa de cítricos después incluso de la fecha en la que la empresa había solicitado el preconcurso, lo que podría demostrar la ocultación por parte de Agribur de su situación económica a los agricultores", indicaron desde la organización agraria.

El origen de la crisis

La compañía manejaba volúmenes de unos 30 millones de kilos al año. Según la Unió, "emprendió recientemente una fuerte inversión con fórmulas de financiación ajenas a la banca tradicional con el objetivo de ampliar su capacidad de producción", un movimiento que explicaría la caída de la empresa.

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