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Compromís lleva a Madrid la defensa de los poblados marítimos de Castellón

La coalición reclama una reforma de la ley de Costas que brinde seguridad jurídica a núcleos tradicionales como Torre la Sal y aportaciones estables de arena frente a la regresión

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Eva Bellido

Cabanes

Compromís ha reivindicado este viernes desde Torre la Sal, en Cabanes, la defensa de los poblados marítimos tradicionales al elevar a Madrid las exigencias sobre la política costera a través de enmiendas a la normativa estatal. La coalición sitúa este núcleo marinero como ejemplo de una problemática que, según advierte, afecta a todo el litoral de Castellón: regresión de playas, falta de inversiones estructurales del Estado y una aplicación de la ley de Costas que mantiene a familias y ayuntamientos en una situación de inseguridad jurídica.

La comparecencia, celebrada este viernes por la mañana en la pérgola del poblado, ha contado con la participación de Àgueda Micó, diputada en el Congreso; David Guardiola, portavoz en la Diputación de Castellón; y David Casanova, vicealcalde y concejal de Playas de Cabanes.

Guardiola ha defendido que Torre la Sal “representa el sufrimiento que genera para la gente que vive aquí la falta de actuaciones y de soluciones”, una situación que, según ha señalado, “comparten prácticamente todos los pueblos del litoral de Castellón, desde Vinaròs hasta Almenara”. En este sentido, ha apuntado a la responsabilidad del Estado y a décadas de falta de intervención como origen de un problema que ya considera estructural.

Una regulación "ineficaz"

“La ley de Costas es de 1988 y ha demostrado ser ineficaz: no ha cumplido su finalidad ambiental ni ha protegido la costa”, ha afirmado, denunciando además que los deslindes “arbitrarios” están generando una gran incertidumbre entre los vecinos de núcleos tradicionales. “La gente que no ha incumplido ninguna ley y que ha vivido siempre en sus casas merece, como mínimo, una protección jurídica que no la haga vivir en el miedo”, ha subrayado.

Micó, en clave estatal, ha defendido las enmiendas que Compromís ha presentado a la ley de Costas, con el objetivo de actualizar una norma que considera desfasada. “Nuestras enmiendas mejoran la ley sin desproteger la lucha contra el cambio climático”, ha afirmado.

La diputada ha explicado que las propuestas se basan en tres ejes: el reconocimiento de los núcleos urbanos consolidados anteriores a la ley, la aplicación de criterios científicos y de restauración ecológica, y la garantía de seguridad jurídica para las personas afectadas. “No tiene sentido poner al mismo nivel a multinacionales que quieren construir hoteles y a familias que tienen la casa de sus abuelos junto al mar”, ha señalado.

Micó ha reclamado también la suspensión preventiva de deslindes y derribos mientras no exista un plan municipal participado por los vecinos y ha pedido que el Estado asuma su responsabilidad inversora. “No puede ser que ayuntamientos pequeños como Cabanes destinen gran parte de su presupuesto a proteger el litoral cuando se trata de una competencia estatal”, ha remarcado.

Durante la comparecencia, los representantes de Compromís han asegurado que, tras la reunión mantenida esta semana con responsables de Costas, el Ministerio se comprometió a que no habrá derribos en el poblado de Torre la Sal, pese a que en notificaciones previas sí se contemplaban demoliciones. Según han explicado, desde Costas se les trasladó que se estudiarán fórmulas alternativas para proteger el núcleo.

Micó ha concluido reclamando al PP y al PSOE que desbloqueen el debate parlamentario. “Si quisieran, mañana mismo podría empezar la comisión en el Congreso; la última palabra la tienen ellos”, ha afirmado.

Regeneración sin espigones

Desde el ámbito municipal, Casanova ha explicado que el Ayuntamiento de Cabanes lleva años reclamando al Ministerio para la Transición Ecológica una solución definitiva frente a la regresión del litoral. “No es solo un problema territorial, también es un problema de seguridad para los vecinos, porque cada temporal pone en riesgo el poblado”, ha advertido.

El concejal ha detallado que, ante la falta de respuesta estatal, el consistorio está asumiendo las actuaciones con fondos propios, con una inversión anual en torno a los 150.000 euros para el mantenimiento y la protección de la playa. “Estamos hablando de un pueblo de unos 4.000 habitantes; imaginad lo que supone este esfuerzo dentro del presupuesto municipal”, ha señalado.

Casanova ha dejado claro que el Ayuntamiento no es partidario de los espigones, debido a la proximidad del parque natural del Prat de Cabanes-Torreblanca. “Creemos que la mejor solución es la aportación planificada de los metros cúbicos de arena necesarios para luchar contra la regresión”, ha explicado, apostando por soluciones compatibles con el entorno y basadas en informes técnicos.

En este sentido, ha destacado una actuación pionera basada en la reutilización de algas y materiales que arrastra el propio mar, tratándolos y reubicándolos para crear barreras naturales. “Gracias a esta actuación, el temporal Harry no afectó al conjunto del poblado como sí ocurrió en otros puntos de la costa”, ha asegurado.

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