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Dudas entre padres y jóvenes de Castellón con la prohibición de las redes: "Puede generar un efecto rebote"

Asociaciones de madres y padres ven bien limitar el acceso pero ven lagunas

Varios estudiantes comparten sus experiencias recientes

Dudas entre los jóvenes con la prohibición de redes

Toni Losas

Pablo Ramón Ochoa

Pablo Ramón Ochoa

Castellón

El anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que España prohibirá a los menores de 16 años acceder a las redes sociales, es recibido con expectación pero también con dudas por las entidades castellonenses que velan por el bienestar de los niños y los adolescentes de la provincia.

«Me parece muy bien, pero hay que ver cómo van a aplicarlo. Hay muchas dudas, porque si piden el número de DNI la protección de datos de los menores ya no la cumplirá», explica a Mediterráneo el presidente de la FAMPA Castelló-Penyagolosa, Vicente Gumbau. Hace referencia a las dudas legales que plantean ciertos sectores sobre la vulneración de la privacidad on line si sale adelante la iniciativa.

La Fampa: "Hay muchos peligros en internet"

Gumbau coincide con el Ejecutivo en que «hay muchos peligros en internet» para los menores de 16, y lamenta que ahora «acceden sin ningún filtro» a todos ellos. Asimismo, enfatiza en que más que el Estado, quienes deben estar muy atentos a las situaciones de riesgo que afronten los niños en la red son los padres.

Varias jóvenes revisan sus redes sociales con sus teléfonos móviles.

Varias jóvenes revisan sus redes sociales con sus teléfonos móviles. / Toni Losas

Ante ello, el presidente de las AMPA hace autocrítica. «Yo creo que el control parental lo utilizan muy pocas familias. Las familias se tienen que concienciar de que no hay que crear ningún perfil falso. Tengo contactos en mi TikTok en los que me aparecen la hija o el hijo del padre que tengo agendado. Y yo digo, ¿qué hace aquí esta niña? Los padres le dejan el teléfono y sus datos para que abra la cuenta», critica.

"Ni prohibir ni desatender"

Justo este sábado se celebró en Castelló una marcha que se suma a un movimiento global, organizado por la Asociación de Familias por una Adolescencia Libre de Móviles. Su miembro y docente de la catédra de Didáctica de la UJI, Denisa Anusca, valora, respecto a la ley, que «la virtud está en el término medio: ni prohibir, ni tampoco desatender».

«Si se les prohíbe, ellos sabrán cómo saltárselo. La manera es concienciarlos para que sean capaces de hacer un uso razonable», incide Anusca. Desde la pornografía al grooming, pasando por el exceso de dopamina que generan las redes sociales, esta profesional apunta que hay que limitar porque el uso excesivo del móvil genera «consecuencias a nivel neurocientífico y neuropsíquico, afecta a su personalidad y a las relaciones entre iguales», asevera.

Así lo ven quienes tuvieron menos de 16 hasta hace pocos años

Irene Miguel, estudiante de Estudios Ingleses en la UJI toma algo con sus amigas cuando atiende a Mediterráneo, como el resto de entrevistados. A ella le convence «totalmente» la decisión del Gobierno. «Es lo más seguro para los niños», explica, y profundiza: «Puedes hablar con gente que no conoces de nada, puede ser que alguien te esté diciendo que sea una chica de 13 años pero es un señor de 75».

La estudiante Irene Miguel.

La estudiante Irene Miguel. / Toni Losas

Sobre los discursos en redes, cree que los chavales escuchan «barbaridades» de algunos streamers. «Hay que desarrollar un pensamiento crítico sin que esté sujeto al del streamer que te gusta», dice.

La joven Alejandra Sánchez, estudiante de Finanzas y Contabilidad, desconfía de que se lleve a cabo una medida de esta magnitud. «No se va a cumplir, aunque al pedir el DNI es un poco más complicado», explica. Alejandra cree que a los menores de 16 sí cree que debería limitarse el acceso a redes, «porque la madurez no es la misma».

Alejandra Sánchez, en la UJI.

Alejandra Sánchez, en la UJI. / Toni Losas

Sin embargo, expresa su recelo sobre un hipotético cercenamiento del acceso a las redes en edades superiores: «El Gobierno no es nadie para decidir lo que tú puedes ver, dejar de ver, opinar o dejar de opinar, eso es cuestión de libertad».

Notan falta de atención a las clases

Al futuro químico Pablo Beltrán, le parece bien la medida, aunque la ve como «una tirita».

El joven Pablo Beltrán.

El joven Pablo Beltrán. / Toni Losas

«En mi carrera, ves a gente alrededor y siempre están con el móvil sin prestar atención. Y sobre todo para la gente más pequeña, que es más importante que se nutra de atención y conocimiento, es importante que no sean distraídos por las redes sociales». Asimismo, plantea los peligros que ha conocido en internet, «como las estafas de criptomonedas y la pornografía».

Regular mejor en vez de prohibir

Víctor Calvo, estudiante de Ingeniería Informática, no lo ve claro. «Es más fácil regularlo y darles un acceso más limitado y que se sientan a gusto que no que prohibirlo entero y que tengan que buscar una manera de usarlo sin que les pillen».

Víctor Calvo, en una cafetería de la universidad castellonense.

Víctor Calvo, en una cafetería de la universidad castellonense. / Toni Losas

Él cuenta que, como siempre le gustó la informática, supo evitar las páginas dudosas. «Nunca me he puesto en riesgo», afirma este joven, a quien sus padres pusieron aparte un control parental. Sobre los discursos políticos en redes, muchos de ellos contra el Gobierno, expresa que «siempre ha existido» la oposición al Ejecutivo.

Bullying por "compartir de más"

«Yo la verdad es que estoy en contra porque prohibir algo no hace que una persona coja menos el móvil, sino que puede hacer un efecto rebote», argumenta este joven, Álvaro López, estudiante de Ingeniería Industrial. Este chico incide en que «si los niños lo ven como algo prohibido, tendrán como más ganas de consultarlo». En su caso particular, cuando él tenía menos de 16 años, sus padres aplicaron una medida restrictiva. «Mis padres adoptaron la medida de no darme el móvil hasta que fuera más mayor», dice, y refiere que son ellos quienes deberían tener la decisión.

Álvaro López, en el porche de una de las facultades de la UJI.

Álvaro López, en el porche de una de las facultades de la UJI. / Toni Losas

Otra alumna de Finanzas y Contabilidad, Paula Portolés, asegura que ha visto gente a su alrededor «que ha sufrido bullying por no haber sabido manejar las cosas que publicaban, o que han sentido la necesidad de compartir de más».

Paula Portolés, durante la entrevista.

Paula Portolés, durante la entrevista. / Toni Losas

Por esto, cree que los menores de 16 sí «tendrían que tener un acceso mucho más restringido», pero por otra parte considera que el Estado «les está quitando una libertad» que podrían tener «si sus padres quisieran que la tuvieran».

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