Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Castellón deja atrás la borrasca Oriana tras vientos de 172 km/h y más de 600 intervenciones de los bomberos

Las fuertes rachas que afectaron a la provincia causaron problemas de circulación, caída de árboles y muros, incendios...

Bomberos durante el temporal Oriana

Consorcio Provincial de Bomberos

Aitor Tezanos

Aitor Tezanos

Castellón

Caída de árboles, desprendimiento de cascotes, muros derribados, incendios... El sábado, con la mayoría de la población confinada en sus casas, como en plena pandemia, fue un día complicado en Castellón. La borrasca Oriana trajo rachas de viento que superaron los 170 kilómetros por hora y los bomberos del Consorcio Provincial y servicios de emergencias tuvieron que llevar a cabo más de 600 servicios de todo tipo a lo largo de toda la provincia.

Tras una madrugada en la que el viento sopló todavía con intensidad, el domingo ha traído la desactivación de la alerta roja y a partir de las 12.00 horas se volverá una situación de normalidad, sin ningún aviso en vigor. Sin embargo, el balance que deja el temporal en la provincia es de consideración.

Restricciones de tráfico

Ya en las primeras horas del sábado, las torres de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet) captaron rachas que superaban los 100 kilómetros por hora en multitud de municipios. El récord lo marcaron Vilar de Canes y Rossell, con 172 km/h.

El viento afectó a la circulación de vehículos. A primera hora de la mañana, un camión volcó en Peñíscola, provocando el corte de un carril de la AP-7. Poco después se decretó la prohibición del paso de vehículos pesados por este vial y la limitación de velocidad para el resto. También se vio afectado el tráfico marítimo con el cierre del puerto.

Respecto a las comunicaciones por tren, el tráfico en el Corredor se vio interrumpido y dos trenes tuvieron que esperar más de dos horas en las vías debido a la presencia de árboles en el trazado y a un fuego en Alcalà de Xivert.

Incendios

El viento azuzó también dos incendios que, afortunadamente, solo causaron daños materiales, pero tenían potencial para haber sido mucho más dañinos. Uno, en la mañana del sábado, en el Grau de Castelló, cuando un fuego declarado en un descampado afectó a varias villas cercanas y un hombre tuvo que ser atendido por inhalación de humo.

El otro a última hora, en Peñíscola, que obligó a desalojar a los vecinos de una urbanización. Hubo otros dos incendios, en Nules y Cabanes, pero también de poca importancia gracias a la intervención de los bomberos.

Caída de árboles y mobiliario urbano

Una constante en toda la provincia fue la caída de árboles, cascotes y todo tipo de mobiliario urbano. En el Grau de Castelló, varios coches resultaron afectados por muros que colapsaron a causa de la acción del viento. Además, la terraza del emblemático restaurante Galeón, en la plaza del Mar, resultó asolada.

Terraza del restaurante Galeón.

Terraza del restaurante Galeón. / Mediterráneo

En Almassora, la torre de emisión de su televisión local sufrió una caída, lo que ha hecho que se haya perdido momentáneamente la señal.

Imagen de la antena de la televisión de Almassora.

Imagen de la antena de la televisión de Almassora. / Televisión Almassora

En Castelló, el balance hecho por el Ayuntamiento esta mañana cifraba en 345 los avisos atendidos por parte de la Policía Local (315 el sábado y 30 el domingo) y en 200 los servicios de los bomberos municipales entre ambos días. Por su parte, las brigadas municipales atendieron más de 60 incidencias.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents