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Nuevo revés en la campaña citrícola de Castellón: una de cada cada cinco naranjas y mandarinas va a destrío

Plagas, pedrisco, viento o exceso de humedad disparan la cantidad de fruta no apta para la comercialización

Efectos del viento en una finca citrícola de Castellón.

Efectos del viento en una finca citrícola de Castellón. / MANOLO NEBOT ROCHERA

Elena Aguilar

Elena Aguilar

Castellón

La actual campaña citrícola acabará de manera muy diferente a como empezó. Si en septiembre a pie de campo reinaba el optimismo, y variedades como la clemenules alcanzaban en Castellón precios pocas veces vistos, a medida que han ido pasando los meses la situación se ha ido complicando. Plagas, pedrisco, viento, exceso de humedad y pequeño tamaño de la fruta han jugado una mala pasada al sector hasta el punto de que este año una de cada cinco naranjas y mandarinas que se producen en la provincia han ido directamente a destrío. Y lo peor de todo es que esta cifra podría incrementarse durante las próximas semanas.

Aunque habitualmente el porcentaje de naranjas y mandarinas que se desecha para la venta por no cumplir los estándares de mercado ronda el 12%, durante esta campaña el porcentaje está siendo muy superior. "Este año la cantidad de fruta que va a zumo o que ni siquiera sirve para esta industria supera el 20%, aunque esta cifra claramente a más, ya que los últimos temporales de viento han provocado pérdidas importantes. Y todo eso, indudablemente, condicionará la rentabilidad del cultivo", apunta Carles Peris, secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera. De hecho, esta organización agraria estima que los episodios de viento del último mes, especialmente el del pasado fin de semana, han provocado daños de 8 millones de euros en el sector citrícola de Castellón.

La diferencia de precio entre una naranja que, por tener marcas en la piel a causa, por ejemplo, del 'rameado', va a la industria del zumo y otra que se destina al mercado en fresco es abismal. "Si la primera cotiza a 0,20 euros el kilo, la segunda lo hace al doble, a 0,40", apuntan desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja). Tanto esta organización agraria como la Unió reclaman a las administraciones que pongan en marcha ayudas directas y medidas fiscales para los agricultores afectados, así como mejoras en el seguro agrario con el objeto de incluir el viento y todos los riesgos climáticos en pólizas más económicas.

La elevada cantidad de fruta que va a destrío se produce, además, en una campaña con una producción históricamente baja. Castellón apenas ha producido esta temporada 542.671 toneladas de naranjas y mandarinas, un 9,4% menos que la pasada campaña y casi un 15% inferior a la media de los últimos cinco años. "En estos momentos queda poca oferta en el campo, el ritmo de recolección y demanda no es alto y los precios se mantienen estables", señala Peris.

Mandarinas 'premium' a precio de oro

La drástica reducción de la cantidad de fruta que se comercializa, por la caída del aforo primero y después por el destrío, unido a una demanda que se ha mantenido estable ha contribuido a que los precios a pie de campo sigan siendo altos. Varios ejemplos. La naranja lane late (Castellón producirá este año algo más de 46.000 toneladas) cotiza en origen a 0,35 euros el kilo, mientras que la powell se paga a una media de 0,39%, según los últimos datos de la Lonja Citrícola de Valencia.

Mucho más altas son las cotizaciones de las mandarinas 'premium'. El precio medio de la variedad orri (la más cotizada) es en estos momentos de 1,35 euros el kilo (hay partidas puntuales a 1,50), mientras que en el caso de la tango y la nadorcott se cierran operaciones a 0,82 euros el kilo.

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