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Adiós papel: 15.000 mutualistas de Muface ya tienen acceso a la receta electrónica en Castellón

La receta electrónica de MUFACE, operativa desde este martes, elimina el uso de papel y permite la dispensación directa en farmacias, facilitando los procesos de prescripción y la atención al paciente

Adiós papel: 15.000 mutualistas de Muface ya tienen acceso a la receta electrónica en Castellón

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Erik Pradas

Carmen Tomás

Carmen Tomás

Castellón

Los 110.411 mutualistas de opción concertada en la Comunitat Valenciana —14.291 en Castellón, 35.565 en Alicante y 60.555 en Valencia— ya pueden retirar sus medicamentos en farmacias sin talonarios ni recetas en papel, y sin desplazamientos para tramitar visados.

La receta electrónica de MUFACE ya está operativa desde este martes en la Comunitat Valenciana para las personas mutualistas adscritas a entidades concertadas. En total, la medida alcanza a 110.411 personas en el conjunto autonómico.

Adiós al talonario: dispensación directa en farmacia

Con la implantación, los mutualistas titulares y beneficiarios podrán retirar su medicación en las farmacias comunitarias de València, Alicante y Castelló sin necesidad de presentar recetas en papel. El sistema, además, elimina desplazamientos asociados a los visados, al permitir su tramitación digital.

En Castellón, la farmacia Alcalá Giner ha acogido una demostración del funcionamiento del nuevo sistema.

“Era un paso que estábamos esperando”

La presidenta del Colegio de Farmacéuticos, Rosa Arnau, ha valorado la puesta en marcha como un avance largamente esperado: “Era un paso que estábamos esperando”. Arnau ha subrayado que la receta electrónica “facilita los procesos de prescripción y dispensación” y redunda en “una mejor atención al paciente y mayor calidad asistencial”.

Uno de los cambios más relevantes, ha explicado, afecta a las prescripciones crónicas: con el sistema tradicional, muchas personas debían renovar cada mes la receta en papel; ahora, la prescripción podrá cubrir “el tiempo que el médico considere” sin necesidad de esa renovación periódica, lo que supone “mucho más útil y mucho más cómodo” para el paciente.

Menos burocracia y más tiempo para atención farmacéutica

Para las farmacias, la operativa será similar a la ya utilizada con la receta electrónica del sistema público, aunque con un impacto claro: “Todo lo que suponga eliminación de papel burocráticamente facilita muchísimo la gestión”, ha señalado Arnau, que también ha destacado que la agilización permite dedicar más tiempo a “atención farmacéutica y seguimiento”.

Digitalización, control y seguridad

El director del servicio provincial de MUFACE en Castellón, Juan Bautista Vaquer, ha enmarcado la implantación en un proceso iniciado en 2020 y ha defendido que la digitalización y la reducción del papel van “en favor de los propios mutualistas”.

Según Vaquer, el sistema mejora el acceso del paciente a su historial de dispensación y aporta control, al tiempo que ayuda a “evitar posibles fraudes”. También ha remarcado la importancia de la medida para personas con tratamientos crónicos y medicamentos que requieren visado, ya que se evitarán desplazamientos a las oficinas.

Quién se beneficia y cómo funciona

La receta electrónica de MUFACE beneficiará a quienes están en entidades concertadas. Los mutualistas de opción pública ya utilizan la receta electrónica del sistema público “como cualquier otra persona del régimen general”, mientras que los concertados no disponían hasta ahora de este circuito.

La herramienta informática que hace posible el sistema se denomina SIREM. Según Vaquer, el funcionamiento será “muy equiparable” al de la receta electrónica pública: la prescripción quedará vinculada a la tarjeta del mutualista y la farmacia podrá dispensar el medicamento directamente al acudir el paciente.

Interoperabilidad nacional, el siguiente objetivo

Vaquer también ha señalado que, tras la incorporación de la Comunitat Valenciana, “faltaban solo cuatro comunidades” por incorporar el sistema, y ha citado como pendientes Castilla y León (que sería la siguiente), Cataluña y Andalucía, con la previsión de que estas dos últimas entren “este año”. El objetivo final es que la receta electrónica sea interoperable en todo el territorio nacional, de modo que un mutualista pueda obtener su medicación fuera de la comunidad donde se le prescribió. Así, con la Comunitat Valenciana son ya 14 comunidades y 2 ciudades autónomas los territorios en los que la receta electrónica concertada SIREM está activa.

Los médicos: “Es el futuro”

Desde el ámbito médico, Carlos Díaz, miembro del Colegio de Médicos de Castellón, ha respaldado la iniciativa al considerar que la receta en papel “tiende a desaparecer” por seguridad del paciente y control, y ha señalado que supone una ventaja para médicos y pacientes. Díaz ha apuntado que, en esta fase, para los médicos “va a ser voluntario”, aunque ha defendido que se avanza hacia “todo vía electrónica” y eliminar papel al máximo.

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