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Las estaciones de servicio de Castellón registran un aumento de clientes ante el temor a la subida de carburantes por la tensión en Oriente Medio

El sector descarta problemas de desabastecimiento, pero señala que en 24 horas el combustible ha subido cerca de dos céntimos por litro

Colas en una gasolinea de Castellón

Colas en una gasolinea de Castellón / Jesús Dualde

Begoña Jorques

València

Las estaciones de servicio de Castellón han registrado en los últimos días un repunte de clientes que acuden a llenar el depósito ante el temor a una nueva escalada del precio de los carburantes tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. Desde la Federación Mediterránea de Empresarios de Estaciones de Servicio (Fedmes) quieren lanzar, no obstante, "un mensaje de tranquilidad": el suministro está garantizado y el impacto, aunque apreciable, será limitado.

"Queremos transmitir un mensaje de calma", subrayan desde la patronal. Reconocen que el encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales ya está teniendo reflejo en los surtidores y que "hay un aumento de clientes estos días que piden llenar el depósito ante la previsión de un aumento del precio", tanto en el repostaje habitual de vehículos como en el acopio para distribución o para calderas domésticas.

El sector estima que, de mantenerse la tensión geopolítica, el diésel podría encarecerse en torno a 12 céntimos por litro en los próximos días, mientras que la gasolina subiría alrededor de 6 céntimos. De hecho, entre el lunes y el martes ya se ha producido un incremento aproximado de 2 céntimos por litro. "Hay un aumento del coste de la materia prima, del petróleo", explican, si bien recuerdan que la OPEP+ ha anunciado un aumento de producción que debería contribuir a moderar las cotizaciones.

Desde Fedmes insisten en que España no se enfrenta a un problema de abastecimiento. "El suministro en España está asegurado porque tenemos reservas estratégicas y tenemos refinerías propias", recalcan. Además, el país cuenta con varios proveedores internacionales, lo que reduce la exposición a un único origen. "La situación global va a afectar, obviamente, pero tenemos reservas estratégicas que aseguran el suministro", reiteran.

La organización recuerda que una situación similar se vivió tras el estallido de la guerra en Ucrania, cuando los precios repuntaron con rapidez en cuestión de días. Aquella crisis, sostienen, aceleró un proceso de diversificación que hoy actúa como red de seguridad. "Lo que se ha hecho es no depender tanto de un único proveedor, porque si ese proveedor te falla, aunque te haga un muy buen precio, tienes una dependencia y una exposición mucho mayor ante situaciones como la actual", señalan.

En este contexto, consideran que los países europeos han reforzado su nivel de reservas y ampliado la cartera de suministradores, lo que permite afrontar con mayor margen episodios de inestabilidad. Con todo, advierten de que la incertidumbre es "un enemigo muy grande" para los mercados energéticos, especialmente en un escenario donde Oriente Medio desempeña un papel clave en la producción y en las rutas logísticas.

A corto plazo, el comportamiento del consumidor será determinante. El sector descarta problemas de desabastecimiento y no prevé escenas de compras masivas, pero sí admite que el componente psicológico influye. "No se espera", responden al ser preguntados por posibles restricciones o desabastecimiento, aunque la percepción de riesgo tiende a acelerar decisiones de consumo.

Las estaciones valencianas afrontan así un nuevo episodio de volatilidad en los precios, pendientes de la evolución del conflicto y de la respuesta de los grandes productores. Mientras tanto, el mensaje es claro: el suministro está garantizado y la clave volverá a estar en la diversificación y en la gestión estratégica de las reservas.

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