Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Castelló reúne a estudiantes de toda España en el primer concurso nacional de cata de vinos impulsado por COSDA y Vindicas

La Escuela de Hostelería Costa Azahar da el salto del ámbito provincial al nacional con un certamen que pone en valor la formación de futuros sumilleres y los vinos vinculados al territorio

Carmen Tomás

Carmen Tomás

Castelló

Castelló da un paso más en la promoción de la cultura del vino y en la formación de nuevos profesionales del sector. El Centro Integrado de Formación Profesional Costa Azahar de Castelló, COSDA, en colaboración con la Asociación de Distribuidores de Vinos de Calidad de Castellón, Vindicas, ha puesto en marcha el primer concurso nacional de cata de vinos, una iniciativa que hasta ahora se había celebrado en formato provincial y que este año amplía su alcance con la participación de alumnado procedente de distintos puntos de España.

Concurso nacional de cata de vinos

Concurso nacional de cata de vinos / CT

En esta primera edición nacional participan estudiantes de escuelas de Gijón, Alcoy, Sitges, València y Santa Pola, además del propio centro anfitrión. El certamen se desarrolla a lo largo de dos jornadas y convierte a Castelló en punto de encuentro para jóvenes promesas de la sumillería, la hostelería y el turismo.

Una primera jornada con teoría y cata

La competición ha arrancado este lunes con una prueba teórica y una prueba de cata, de las que saldrán los diez finalistas que competirán el martes en la gran final. La organización ha garantizado además que todas las escuelas estén representadas, con un mínimo de dos alumnos por centro en la fase decisiva.

Todos los participantes recibirán un detalle patrocinado por distintas bodegas, en una cita que también busca reconocer el esfuerzo del alumnado y fomentar el contacto entre centros formativos.

Alumnos del Centro Integrado de FP Ciutat de l'Aprenent de València

Alumnos del Centro Integrado de FP Ciutat de l'Aprenent de València / COSDA

Del aula al concurso

Más allá de la competición, el encuentro pretende sacar el aprendizaje del aula y llevarlo a un escenario real, en el que los estudiantes deben aplicar conocimientos, controlar nervios y afinar su capacidad sensorial ante profesionales y compañeros de otros territorios.

Los vinos de Castellón, también a examen

Uno de los elementos diferenciales del concurso es su vinculación con el producto de proximidad. Según ha explicado Ramón Reolid, jefe de estudios de COSDA, en la fase de cata los alumnos se enfrentan a cuatro vinos, dos blancos y dos tintos, con el objetivo de identificar añadas, tipologías y métodos de elaboración.

La prueba incluye vinos de la IGP Castelló, junto a una referencia de fuera del territorio castellonense, para que el alumnado pueda distinguir matices, estilos y singularidades del producto local frente a elaboraciones de otras zonas.

Reolid ha detallado que el examen teórico aborda cuestiones como las variedades de uva, el maridaje, las zonas geográficas vinícolas españolas, los métodos de fermentación, los procesos de elaboración y las diferencias entre vinos jóvenes, crianza, reserva, blancos secos o afrutados.

La final decidirá a los tres ganadores

La jornada de mañana concentrará la fase decisiva del certamen. Los finalistas deberán superar dos pruebas: una de cata y otra de maridaje, de las que saldrán los tres ganadores de esta primera edición nacional.

El objetivo, según la organización, no es únicamente premiar a los mejores, sino también dar visibilidad a la figura del sumiller desde la etapa formativa y reforzar la idea de que el vino no solo se consume, sino que se estudia, se interpreta y se pone en valor como producto cultural, gastronómico y territorial.

COSDA imparte formación vinculada a la sumillería dentro de su oferta de grado superior, en una apuesta por especializar al alumnado en un campo con creciente proyección dentro de la restauración y el turismo gastronómico.

Un concurso coral en el que participa todo el centro

La cita moviliza a distintos ciclos formativos del centro. La profesora Noelia Mellado, del ciclo formativo de Turismo, ha destacado que el alumnado de Gestión y Organización de Eventos se encarga de tareas como la recepción y la acreditación de asistentes, mientras que los estudiantes de Guía e Información y Asistencia Turística asumen las visitas guiadas previstas durante la tarde.

De este modo, el concurso se convierte también en una experiencia transversal en la que colaboran varias especialidades del centro, reproduciendo en un entorno real la coordinación que exige cualquier gran evento vinculado a la hostelería y el turismo.

Programa del martes

Programa del martes / CT

Visitas a bodegas de la provincia

La programación de este primer concurso nacional se completa con visitas guiadas a Bodegas Flors y Barón d’Alba (Clos d’Esgarracordes), una actividad que permite a los participantes acercarse al terreno, conocer proyectos vitivinícolas de la provincia y comprender de primera mano el proceso de elaboración.

La conexión con las bodegas y con el territorio refuerza uno de los mensajes centrales de la cita: la necesidad de formar profesionales capaces de conocer el producto desde el origen, interpretarlo y transmitirlo después al cliente con criterio y sensibilidad.

“Un buen sumiller tiene que aprender cada día”

Ramón Reolid ha subrayado que una de las cualidades esenciales en este perfil profesional es la curiosidad permanente. A su juicio, un buen sumiller debe mantener siempre una actitud abierta al aprendizaje, ampliar su base teórica y entrenar de forma continua el reconocimiento de aromas, sabores y matices.

Esa idea resume el espíritu del concurso: potenciar la cultura del vino entre el alumnado, ayudarle a mirar más allá de la clase teórica y familiarizarlo con el funcionamiento real de una competición especializada, donde entran en juego los conocimientos, la técnica y la conocida “nariz” del catador.

Jóvenes que miran al futuro del vino

El certamen sirve también para medir vocaciones. Es el caso de Jordi Sempere, alumno del ciclo formativo de Cocina y Servicios, que asegura que le gustaría continuar su formación universitaria en el ámbito de la enología y la sumillería para dedicarse en el futuro plenamente a este sector, ya sea como docente o en su propio restaurante.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents