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Vicent Borrás, el observador meteorológico de Benicarló que heredó una vocación de familia, reconocido por Aemet

Más de cinco décadas de registros diarios, iniciados por su padre en 1971, avalan una labor voluntaria clave para el seguimiento del clima en Castellón

Vicent Borrás Beltrán con el reconocimiento que ha recibido de Aemet.

Vicent Borrás Beltrán con el reconocimiento que ha recibido de Aemet.

Carmen Tomás

Carmen Tomás

Castellón

Benicarló cuenta con uno de esos perfiles discretos pero esenciales para entender la evolución del clima. Vicent Borrás Beltrán, profesor en el Instituto de Vinaròs, ha sido reconocido esta semana por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) por una dedicación constante y desinteresada dedicada a la observación del tiempo que se remonta a más de medio siglo en su familia.


Una herencia que comenzó en 1971

La historia de esta labor arranca en 1971, cuando su padre comenzó a registrar diariamente las temperaturas. "Yo lo heredé de mi padre, Vicent Borrás Esteller, y lo he vivido en casa desde siempre”, explica Borrás, que asumió la responsabilidad tras el fallecimiento de este en septiembre del año 2000.

Desde entonces, el registro meteorológico se ha convertido en un hábito familiar. “Era algo que ya teníamos interiorizado”, recuerda. Incluso en momentos puntuales, otros miembros de la familia han contribuido a mantener la continuidad de los datos.


Un trabajo voluntario y manual

A pesar del reconocimiento recibido, Borrás insiste en el carácter altruista de su labor: “Es una tarea desinteresada, no esperas que nadie te reconozca”.

Su día a día combina su profesión como docente con una rutina meticulosa de mediciones. Cada jornada incluye la recogida de datos de temperatura, humedad, evaporación y precipitaciones, así como la verificación de máximas y mínimas.

Uno de los elementos más singulares es el registro de las horas de sol, que se realiza mediante un sistema tradicional:

El sol quema un papel graduado a través de una esfera que actúa como lupa, y así queda registrado el tiempo de insolación”.


Datos analógicos con valor científico

A diferencia de las estaciones automatizadas, en este caso todo el proceso es manual y analógico. Los datos se envían periódicamente a València, donde quedan registrados a nivel autonómico.

Además, Borrás conserva copias personales y elabora sus propias gráficas de evolución, lo que le permite analizar tendencias a largo plazo.

De hecho, señala que en su entorno familiar ya detectaban incrementos de temperatura mucho antes de que el cambio climático centrara el debate público.


La estación de Sant Gregori y un invierno sin heladas

La estación meteorológica se encuentra en Sant Gregori, en Benicarló, y funciona con equipos proporcionados por el centro meteorológico.

Como dato destacado, Borrás subraya que este invierno no se ha registrado ningún día de helada, un hecho significativo dentro de la serie histórica que manejan. "Ha sido muy cálido y húmedo, y caracterizado como el de menor insolación desde 2010".


Creciente interés por la meteorología

El observador destaca también el aumento del interés social por la meteorología. “Cada vez es más importante saber qué tiempo hará”, explica, especialmente en un contexto donde las aplicaciones ofrecen información precisa y condicionan actividades cotidianas como viajes o eventos.

Este interés creciente se refleja también en los espacios informativos, donde el tiempo ocupa cada vez más protagonismo.

Otro de los motivos del creciente interés que comenta es la prevención de catástrofes como la que desgraciadamente hemos vivido recientemente. Asimismo, quiere poner en valor la excelente tarea que hacen los meteorólogos en sus predicciones tan cuidadosas.


Un eclipse solar marcará el verano

Entre los próximos fenómenos destacados, Borrás señala el eclipse de sol previsto para el 12 de agosto, un evento poco habitual en la zona.

Aunque advierte que las condiciones pueden no ser las mejores —al producirse al atardecer y en dirección poniente, donde suele haber nubosidad—, lo califica como “una cuestión extraordinaria en nuestra zona”.

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