Gerard Molés, el observador meteorológico de Vila-real que convirtió una afición adolescente en vocación de futuro
El joven, colaborador de Avamet y estudiante de Geografía, registra datos del tiempo desde el centro de Vila-real y aspira a dedicarse profesionalmente a la meteorología

Gerard Molés, joven observador meteorológico de Vila-real.

Con 20 años, Gerard Molés se ha convertido en uno de los colaboradores más jóvenes vinculados a la observación meteorológica en la provincia. Natural de Vila-real y estudiante de Geografía, su relación con la meteorología comenzó desde bien joven y, con el tiempo, se ha transformado en una rutina diaria marcada por la recogida de datos, la observación del cielo y una clara meta profesional: ser meteorólogo.
Una afición que empezó con 13 años
La pasión de Gerard por la meteorología surgió en 2018, cuando apenas tenía 13 años, a raíz de un episodio de lluvias especialmente relevante en la provincia de Castellón durante el mes de octubre. Aquel fenómeno despertó su curiosidad y le llevó a fijarse cada vez más en el comportamiento de la atmósfera y en la evolución del tiempo.
Desde entonces, esa inquietud no ha dejado de crecer. En 2022 pasó a formar parte de Avamet, la Associació Valenciana de Meteorologia, en la que participa como un observador más dentro de una red de colaboradores que recopilan información desde distintos puntos del territorio.
Datos cada cinco minutos desde el centro de Vila-real
La actividad de Gerard está muy ligada a la constancia. Cuenta con una estación meteorológica en el centro de Vila-real que envía datos de manera continua. En concreto, la estación sube información cada cinco minutos a la red de Avamet, lo que permite disponer de un seguimiento casi en tiempo real del estado del tiempo.
Además, también dispone de una web cam con la que se puede observar en directo la situación meteorológica. Esta herramienta añade un valor visual a la recogida de datos y permite comprobar al instante las condiciones atmosféricas del municipio.
Pero su trabajo de observación no termina ahí. Gerard también cuenta con un pluviómetro de Aemet y, como observador, cada mañana a las 8.00 horas revisa si ha llovido y anota la cantidad registrada en el medidor manual. Esa información queda recogida en un programa específico y, al final de cada mes, se remite por correo electrónico a través del sistema establecido.
Vocación de futuro
Más allá de una simple afición, la meteorología se ha convertido para este joven vila-realense en una posible salida profesional. Actualmente estudia Geografía y tiene claro que, una vez finalice su formación, le gustaría orientar su futuro hacia este ámbito.
En su caso, la observación diaria, el seguimiento de lluvias y temperaturas y la colaboración con redes de recogida de datos no solo responden a un interés personal, sino también a una vocación que ha ido madurando con los años.
En AVAMET, explica que es auditor (revisan que las estaciones cumplan unos requisitos mínimos) y observador de las estaciones meteorológicas de Vila-real - Plaza Dos de Mayo y Artana - Caseta de las Cruces.
Eventos de interés
Como eventos de interés especial, Molés destaca que la DANA de octubre de 2024, "fue un episodio excepcional que nunca había visto, no solo por lo que hizo en la provincia de València, sino en conjunto los diferentes días, puesto que llovió mucho en la provincia de Castelló también. Fueron unos días de mucho trabajo para nuestro servicio técnico de Avamet, puesto que hubo gran cantidad de visitas y habíamos de estar muy pendientes de ofrecer la mayor cantidad de datos a tiempo real", señala.
Más interés por el tiempo y el clima
Gerard considera que el interés social por la climatología y la meteorología ha crecido en los últimos años. A su juicio, ese aumento de la atención tiene relación con una mayor conciencia sobre el funcionamiento del clima y preocupación por el cambio climático.
En este sentido, señala que los fenómenos extremos despiertan cada vez más curiosidad entre la población, especialmente ante la posibilidad de que episodios como una dana puedan repetirse. Esa inquietud, sostiene, lleva a muchas personas a seguir con más atención la evolución del tiempo y a interesarse por comprender mejor qué está ocurriendo.
El valor de una red de observación sobre el terreno
El joven también pone en valor las redes de observación distribuidas por el territorio. En este sentido, destaca la labor de Avamet por contar con un elevado número de estaciones repartidas por la Comunitat Valenciana, muchas de ellas situadas en zonas rurales o parajes a los que resultaría difícil acceder de otro modo.
A su entender, esa presencia sobre el terreno permite obtener datos clave para conocer mejor el territorio, con información procedente de puntos diversos que ayudan a completar una visión más precisa de la realidad meteorológica.
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