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tragedia en castellón

El 80% de los pacientes que se someten a cirugía de obesidad en Castellón son mujeres

El robot Da Vinci del Hospital General de Castellón ya asume la mitad de las cirugías bariátricas

Imagen de una cirugía realizada a través del robot Da Vinci.

Imagen de una cirugía realizada a través del robot Da Vinci. / Hospital General de Castelló

Carmen Tomás

Carmen Tomás

Castellón

La cirugía de obesidad en Castellón tiene, de forma clara, nombre femenino. El 80% de los pacientes que se someten a este tipo de intervención en el Hospital General de Castellón son mujeres, según los últimos datos facilitados por el centro sanitario. De las 128 cirugías bariátricas realizadas en los dos últimos años, 104 correspondieron a mujeres y 20 a hombres, con un perfil que se repite: mujer de entre 40 y 45 años.

La cifra no solo retrata la actividad quirúrgica del hospital, sino que también pone el foco sobre una enfermedad de gran impacto social y sanitario. La obesidad afecta a casi 70.000 personas adultas en la provincia de Castellón. La última encuesta de salud pública de la Comunitat entre la población de 18 o más años refleja que el 34,5% presenta sobrepeso y que el 13,3% es obesa. Es decir, una de cada tres personas adultas tiene exceso de peso, una realidad que se deja ver cada vez más en las consultas médicas.

128 operaciones en dos años

La actividad del Hospital General de Castellón en este ámbito se ha mantenido estable en los dos últimos ejercicios. En 2024 se realizaron 64 cirugías bariátricas y en 2025 otras 64, hasta alcanzar las 128 intervenciones en dos años.

En paralelo, el centro ha ido reforzando el uso de la tecnología en quirófano. El robot Da Vinci ya asume una parte muy importante de estas operaciones. De ese total, 80 intervenciones se realizaron con cirugía robótica y 48 mediante cirugía laparoscópica no robótica.

Este avance técnico marca un cambio en la forma de abordar una operación compleja, pero cada vez más integrada en la práctica clínica del hospital.

La apuesta por el robot Da Vinci gana peso

El jefe del Servicio de Cirugía del Hospital General de Castelló, José Manuel Laguna, destaca que la cirugía robótica aporta ventajas tanto para el paciente como para el profesional. Entre ellas, subraya que se trata de una técnica menos invasiva, lo que favorece la recuperación. Además, permite al especialista trabajar con mayor exactitud y precisión en los movimientos, así como con una alta calidad de visión del campo quirúrgico.

El Hospital General de Castelló fue, además, el primer centro público valenciano en realizar cirugía bariátrica asistida por robot, en enero de 2023. Desde entonces, esta herramienta ha ido ganando presencia en un área especialmente delicada por el perfil clínico de los pacientes y por las complicaciones asociadas a la obesidad.

Una cirugía que no busca estética, sino salud

La cirugía bariátrica no tiene un fin estético, sino terapéutico. Está indicada para personas de entre 18 y 60 años con un índice de masa corporal superior a 35, y su objetivo es tratar o frenar complicaciones graves asociadas a la obesidad.

José Manuel Laguna recuerda que esta intervención busca “curar las complicaciones que se asocian a la obesidad” y que pueden comprometer seriamente la vida del paciente, como la diabetes, la hipertensión, el síndrome de apnea del sueño o las enfermedades cardiovasculares.

Se trata de una operación compleja, aunque segura, que suele conllevar una estancia postoperatoria de entre dos y tres días y en la que, por lo general, la mayoría de los pacientes no necesita ingreso en una unidad de vigilancia intensiva.

La obesidad, una enfermedad crónica con múltiples efectos

Más allá de la imagen o del peso visible, la obesidad es una enfermedad multifactorial, crónica y compleja, caracterizada por una acumulación excesiva de grasa corporal que deteriora el estado de salud. Su impacto se deja notar a corto, medio y largo plazo, y afecta de manera negativa a la salud física, la salud mental y la esperanza de vida.

Existe, además, una relación entre el aumento del perímetro de cintura y del peso y el desarrollo de las principales enfermedades crónicas no transmisibles. La disfunción del tejido adiposo altera procesos inflamatorios y cardiovasculares, lo que multiplica el riesgo de sufrir patologías de gran alcance.

Entre las principales complicaciones figuran las enfermedades cardiovasculares, como los infartos agudos de miocardio, la hipertensión arterial y los accidentes cerebrovasculares. También destaca la diabetes tipo 2. En la provincia de Castellón, el número de personas con diabetes, de tipo 1, 2 y otras, asciende a 60.306, de las cuales 385 son menores de 18 años.

La obesidad también se asocia a un mayor riesgo de algunos tipos de cáncer, entre ellos el colorrectal, de mama, hígado, endometrio y riñón. A ello se suman los trastornos metabólicos y respiratorios, como la dislipidemia, el hígado graso, la apnea del sueño y la patología osteoartrósica.

En el plano inmunogenético, además, puede favorecer infecciones graves y alteraciones como la infertilidad, lo que evidencia hasta qué punto esta enfermedad va mucho más allá de un problema de peso.

Prevenir desde varios frentes

La prevención, según explica la vocal del Colegio de Médicos de Castelló, Bárbara del Mazo, debe abordarse de forma multidisciplinar, combinando cambios en el estilo de vida con un seguimiento clínico continuado.

En primer lugar, se sitúa la alimentación saludable, con una dieta equilibrada rica en verduras, frutas y fibra, y con una limitación clara de las grasas saturadas, los azúcares refinados y las bebidas azucaradas.

A ello se suma la actividad física regular, con la recomendación de realizar ejercicio aeróbico y de fuerza de forma diaria: al menos 30 minutos al día en adultos y una hora en niños y adolescentes.

Otro de los pilares es el seguimiento sanitario periódico, controlando el peso, el perímetro de la cintura, la tensión arterial y los niveles de glucosa, además de evaluar de forma continua el estado de salud nutricional, mental y funcional.

La prevención también pasa por la educación en nutrición, incorporando esta orientación tanto en las aulas como en el entorno familiar, y por actuar sobre los hábitos de vida, especialmente en lo relativo al consumo de tabaco y alcohol.

Castellón ante un desafío de salud pública

Los datos del Hospital General de Castellón dibujan una doble fotografía. Por un lado, la de un sistema sanitario que ha reforzado su capacidad para tratar la obesidad severa con cirugía avanzada y tecnología robótica. Por otro, la de una provincia en la que el exceso de peso y la obesidad ya forman parte de un problema estructural de salud pública.

El predominio de mujeres entre las pacientes intervenidas, la consolidación del robot Da Vinci y el impacto de la obesidad sobre enfermedades como la diabetes o los problemas cardiovasculares sitúan este fenómeno en el centro del debate sanitario. Porque detrás de cada intervención no hay solo una operación, sino una lucha contra una enfermedad crónica que condiciona la calidad y la esperanza de vida.

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