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Economía

La ruinosa jubilación de Ioana, empleada de hogar de Castellón: "Después de toda la vida trabajando cobraré 700 euros"

La Asociación de Trabajadoras del Hogar denuncia la vulnerabilidad de un colectivo que se jubilará con pensiones muy bajas

Una empleada del hogar realiza tareas domésticas.

Una empleada del hogar realiza tareas domésticas. / Mediterráneo

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Elena Aguilar

Elena Aguilar

Castellón

La situación laboral de las 3.496 profesionales que en Castellón se dedican a la limpieza del hogar y al cuidado de personas mayores no es la misma que la de hace unos años años, pero este colectivo integrado mayoritariamente por mujeres inmigrantes continúa con su particular precariedad. Pese a que en los últimos años han ido conquistando derechos como la protección por desempleo, el salario mínimo interprofesional (SMI), el análisis de los riesgos laborales o los reconocimientos médicos gratuitos y periódicos, estas trabajadoras continúan teniendo muchas asignaturas pendientes y una de las que más les preocupa es la jubilación. "La mayoría nos vamos a retirar con una pensión de miseria", resume Azucena Alonso, portavoz de la Asociación de Trabajadoras del Hogar de Castellón.

Oxfam Intermón acaba de publicar un estudio en el que analiza la situación en la que se encuentran las 158.000 trabajadoras del hogar y cuidados de todo el país, mayores de 55 años, y que se acercan a la jubilación sin garantías de acceso a una pensión suficiente tras décadas de empleo precario. En el informe Toda una vida cuidando. El derecho a una jubilación digna para las trabajadoras de hogar y cuidados ha colaborado la Asociación de Trabajadoras del Hogar de Castellón que denuncia la vulnerabilidad de un colectivo que, a pesar de importancia de la labor que representa, sigue sintiéndose invisible. "Es cierto que se han logrado avances, pero el tema de las pensiones sigue sin estar resuelto y es muy grave", insiste Alonso.

Ioana es una de las muchas empleadas de hogar de Castellón que tiene cerca la jubilación. Está a punto de cumplir los 60 años y lleva 15 años cotizados a la Seguridad Social. "Durante mucho tiempo trabajé en negro, así que todos esos años no me valen para nada", explica. Esta profesional, que también ha encadenado contratos parciales, calcula que una vez le llegue el retiro le quedará una pensión de unos 470 euros al ms, una cantidad que podría subir hasta los 700 euros si se le aplica el complemento de mínimos. "Con esta cantidad hoy en día no tienes para nada. Este dinero se te va solo en pagar las facturas de la luz, el gas o ir al supermercado", describe.

Empleadas del hogar de Castellón en una manifestación reclamando más derechos.

Empleadas del hogar de Castellón en una manifestación reclamando más derechos. / Mediterráneo

El futuro de Ioana no es nada boyante, pero hay compañeras que están mucho peor. Decenas de empleadas de hogar que ahora tienen entre 55 y 60 años no cuentan con la cotización suficiente y van a tener que solicitar la pensión no contributiva. Su cuantía media es de 518 euros mensuales, una cantidad que Oxfam Intermón considera insuficiente. "Si con 700 euros ya es imposible vivir, imagina con 500", añaden.

La 'maldición' de los 55 años

A la precariedad económica se suma el deterioro físico. Según el estudio, el 73% de las trabajadoras mayores de 55 años declara haber sufrido dolor de espalda, el 70,9% dolor articular, el 65,6% estrés y el 59,2% ansiedad. Muchas llegan al final de la vida laboral con cuerpos agotados, pero obligadas a seguir trabajando para poder completar cotizaciones.

"Estamos hablando de trabajos que son muy pesados, pero el problema añadido es que a partir de los 55 años ya nadie te quiere contratar. "Si una empleada de hogar se queda en el paro y tiene 55 años nadie la quiere", lamente Azucena Alonso.

¿Y qué reclaman las profesionales? Entre las medidas destacan iniciativas de reparación y reconocimiento para garantizar una salida digna del mercado laboral, reforzar las pensiones mínimas, reconocer la penosidad del sector o facilitar mecanismos excepcionales para compensar trayectorias laborales discontinuas. También equiparar plenamente los derechos del Sistema Especial de Empleo de Hogar con el Régimen General y garantizar el acceso a vivienda digna en la vejez.

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