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La emoción de los castellonenses en la histórica celebración del Papa León XIV en la Sagrada Familia

Una jornada histórica que quedará grabada en la memoria de los fieles y sacerdotes que participaron en las celebraciones presididas por el Santo Padre con motivo del centenario de la muerte de Antoni Gaudí

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Héctor Gozalbo

Héctor Gozalbo

Los castellonenses vivieron con profunda emoción la visita apostólica del Papa León XIV a Barcelona, una jornada histórica que quedará grabada en la memoria de los fieles y sacerdotes que participaron en las celebraciones presididas por el Santo Padre con motivo del centenario de la muerte de Antoni Gaudí.

El momento más esperado fue, sin duda, la solemne Eucaristía celebrada en la Basílica de la Sagrada Familia y la bendición de la nueva Cruz de Cristo que corona la torre de Jesucristo, culminando uno de los grandes sueños concebidos por Gaudí hace más de un siglo. Junto al Obispo de Segorbe-Castellón, Mons. Casimiro López Llorente, numerosos sacerdotes y peregrinos de la Diócesis pudieron compartir este acontecimiento único en un clima de intensa oración, alegría y comunión eclesial.

«Maravilloso e impresionante». Así definió la experiencia el sacerdote Francisco Javier Phuc, párroco de Fuente la Reina, Campos de Arenoso y Villanueva de Viver, quien tuvo la oportunidad de concelebrar la Eucaristía con el Papa. Destacó la belleza del templo, la profunda vivencia espiritual de la celebración y la emoción de miles de personas reunidas para presenciar la bendición de la torre de Jesucristo, un recuerdo que aseguró conservará para siempre. También Ignasi del Villar, párroco de Nuestra Señora del Carmen de Castellón, subrayó que estos encuentros van mucho más allá de la emoción humana. Afirmó que durante la visita se percibía una auténtica renovación espiritual entre los fieles: «Se vive y se toca la alegría de ser cristiano».

La peregrinación diocesana comenzó por la mañana en el santuario de Montserrat, donde los participantes pudieron unirse a la oración del Santo Padre ante la Virgen de Montserrat. Allí, el vicario parroquial de la Santa Iglesia Concatedral de Santa María de Castellón, David Barrios destacó especialmente el ambiente cercano del encuentro y la profunda devoción vivida durante el rezo del Rosario y los cantos marianos.

Por su parte, el rector del Seminario Diocesano, Internacional y Misionero, Redemptoris Mater de Castellón, Pablo Vela, explicó que tanto él como los seminaristas vivieron estos días con enorme alegría por poder acompañar al Sucesor de Pedro y escuchar su constante llamada a volver la mirada hacia Jesucristo. En la misma línea, Marc Estela, vicario para el Clero y párroco de La Asunción de Nuestra Señora de la Vall d’Uixó, calificó la jornada como «un auténtico regalo de Dios», destacando cómo la arquitectura, la luz, la música y la liturgia de la Sagrada Familia conducen al encuentro con Dios.

Entre los fieles laicos desplazados a Barcelona, Miriam Homedes resaltó la emoción vivida durante la vigilia celebrada en el Estadio Olímpico y el ambiente de comunión que unió a miles de personas en torno al Papa. Asimismo, María Ángeles Bou destacó la cercanía, sencillez y claridad del Santo Padre, capaz de transmitir esperanza y fe con palabras profundas y accesibles. Para Castellón hubo además un motivo especial de orgullo: el organista titular de la Basílica de la Sagrada Familia, Juan de la Rubia, encargado del acompañamiento musical de la celebración, es natural de La Vall d'Uixó.

La presencia de Mons. Casimiro López Llorente representando a toda la Iglesia diocesana permitió vivir de forma especialmente intensa una jornada histórica en la que fe, arte y evangelización se dieron cita bajo la mirada del Sucesor de Pedro y en el templo más emblemático de Antoni Gaudí.

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