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Testimonio

Desde dentro de los 'pikes' en Castellón: "Venimos con la idea de que algo puede pasar"

Un aficionado relata su experiencia semanal en concentraciones de coches clandestinos, a pesar de ser consciente de los riesgos

Así son las carreras ilegales de Castellón: Mediterráneo se infiltra en los ‘pikes’ de la provincia

Mediterráneo

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Castellón

Uno de los asistentes habituales, y antiguo corredor, nos ha contado su experiencia y cómo se viven estas carreras desde dentro. José, nombre ficticio utilizado para preservar su identidad, acude cada fin de semana a estos polígonos con el objetivo de disfrutar de las carreras clandestinas. Explica que ya sabe que todos los viernes se organizan, aunque reconoce que, en muchas ocasiones, todo comienza a través de un grupo de WhatsApp.

«Hace cuatro o cinco años que vengo. Me gusta venir y tengo mucha pasión por los coches», relata José.

El asistente es consciente del peligro que conllevan estas concentraciones e, incluso, asegura que es habitual que se produzca algún accidente. «Los que somos conscientes venimos con la idea de que algo pueda pasar. Sabemos que no estamos en un sitio legal y que son cosas que no se tendrían que hacer en una calle», afirma. Aun conociendo los riesgos, decide acudir cada semana para disfrutar del rugido de los motores y la velocidad de los vehículos.

José también ha presenciado en varias ocasiones la llegada de la policía mientras se estaban celebrando las carreras. «Lo más normal es que cada uno de los que veis aquí salga corriendo por modificaciones ilegales, por no tener el vehículo en regla, no tener la ITV pasada, llevar coches modificados o incluso por tener sustancias ilícitas encima. Realmente, pocos de los que están aquí lo tienen todo en regla», explica.

Precisamente por el riesgo que implican estas carreras, José decidió dejar de competir y limitarse a asistir como espectador. Sin embargo, reconoce que, en ocasiones, vuelve a ponerse al volante. «Yo ya no corro, aunque de vez en cuando le cojo el coche a algún amigo y me pongo a correr y hacer el tonto por aquí. Es algo que no debería hacer, pero lo hago», admite.

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