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Altas temperaturas

Persianas bajadas y botellas de agua siempre a mano: así combate Castellón la ola de calor

La segunda ola de calor obliga a los castellonenses a extremar precauciones, alterando sus hábitos y buscando estrategias para sobrellevar las horas más sofocantes

Persianas bajadas y botellas de agua siempre a mano: así combate Castelló la ola de calor

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Kmy Ros

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Mireia Valls / Clara Pinazo

Castellón

El calor vuelve a apretar en la ciudad y los castellonenses lo están notando. La segunda ola de calor del verano ha llegado con temperaturas que obligan a cambiar las rutinas y a buscar cualquier estrategia para sobrellevar las horas más sofocantes del día. Ventiladores encendidos casi sin descanso, paseos a primera hora de la mañana, persianas bajadas y mucha agua son algunas de las medidas que adoptan los castellonenses para hacer frente a un episodio que se prolongará, al menos, hasta mediados de semana. 

La castellonense Mari Carmen, que asegura caminar unos diez kilómetros al día, explica que ha tenido que modificar por completo sus horarios. "Antes salíamos a andar a las cuatro y media o cinco de la tarde, pero ahora esperamos a que casi se vaya el sol porque es imposible", comenta.

Para Paula Santander, acostumbrada al clima más fresco de Cantabria, el calor castellonense resulta especialmente duro. "No soy de aquí y donde vivo 25 o 26 grados ya es un día de calor. Aquí, además, hay muchísima humedad y lo llevo bastante mal", señala.

Otros vecinos optan por medidas más sencillas para combatir las altas temperaturas. "Ir siempre por la sombra y sentarme donde pueda", explica Yamila, que asegura que no se puede ir de comprar sin hacer descansos.

Los centros comerciales también se convierten en un refugio frente al calor. "No se puede salir de casa. Me voy a La Salera o a cualquier sitio con aire acondicionado", cuenta Rosian, quien asegura que intenta aprovechar la noche y madrugar para hacer sus actividades.

El deporte también ha cambiado de horario para muchos. Leo explica que entrena "a las seis de la mañana porque, si no, no puedes hacerlo a ninguna otra hora del día". A su juicio, "lo peor es el mediodía; si quieres hacer algún plan, o buscas una piscina o es imposible". Las noches son otro de los grandes problemas. Leo asegura que apenas consigue descansar: "Voy del ventilador de casa a pasar las horas allí". 

Las altas temperaturas afectan todavía más a las personas con problemas de salud. Susana Valencia, que es asmática, explica que tiene que salir siempre con el inhalador porque "me agito mucho". Por su parte, David Cancela, trasplantado, reconoce que el calor le pasa factura: "Con los inmunosupresores me afecta muchísimo más. Solo estar estas horas en la calle hace que me baje la tensión".

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