FAMPA Castellón Penyagolosa y directores críticos consideran insuficientes las medidas provisionales de confort térmico y reclama soluciones estructurales urgentes frente al calor en los colegios
Los centros educativos deben ejecutar antes de octubre la compra e instalación de equipos de climatización de las aulas

Un ventilador en un aula de un colegio para combatir el calor. / Manu Mitru
La FAMPA Castellón Penyagolosa considera insuficientes las medidas provisionales de confort térmico anunciadas por la Conselleria de Educación y advierte que la adquisición de equipos portátiles de aire acondicionado es una solución que se queda demasiado corta ante un problema estructural. Además, la federación no considera acertado que se traslade a los equipos directivos la responsabilidad de decidir y gestionar esta compra.
De este modo han valorado el anuncio del president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, sobre que la Generalitat ha transferido 16 millones de euros “para acometer la climatización urgente de 1.616 centros educativos de la Comunitat Valenciana, lo que va a permitir que los colegios dispongan de recursos necesarios para actuar antes del comienzo del próximo curso escolar”.
Instalados antes de octubre
Precisamente, la Conselleria de Educación ha remitido unas instrucciones para aplicar las medidas provisionales para mejora el confort térmico de las aulas. Entre otras cuestiones, se contempla que las adquisiciones e instalación de los equipos de climatización tendrán que ejecutarse antes del inicio del mes de octubre de 2026 o, en caso de necesidad de modificación de la instalación eléctrica, antes de marzo de 2027.
Cuando, por causas debidamente justificadas, no resulte posible ejecutar estas actuaciones dentro del plazo señalado, la compra y montaje podrán posponerse hasta el mes de marzo de 2027, y mantener en todo caso su carácter estrictamente provisional hasta la ejecución de las actuaciones definitivas previstas en el Pla EduClima.
Críticas de la Fampa
La Fampa insiste en que, tal como viene reclamando desde hace tiempo, hacen falta soluciones estructurales y una aceleración de los plazos de ejecución de los planes definitivos de los que habla la Conselleria destinados a adaptar los centros educativos a las nuevas condiciones climáticas. Desde la federación se advierte que delegar en las direcciones de los centros la decisión sobre qué aparatos adquirir es un error, ya que estos no tienen por qué disponer de los conocimientos técnicos necesarios para determinar cuál es la mejor opción para climatizar los espacios educativos.
Olas de calor constantes
En este sentido, representantes de la Fampa señalan: «Hace mucho tiempo que esperamos que la Conselleria adopte medidas para dar respuesta a una realidad marcada por las constantes olas de calor. Esta propuesta puede ser útil como actuación puntual para aliviar la situación en determinadas aulas o centros, pero no puede convertirse en la respuesta definitiva. Es solo una solución temporal ante un problema de gran magnitud.
Necesitamos que se ponga en marcha, con la máxima urgencia, un plan serio, ambicioso y efectivo para garantizar unas condiciones adecuadas de aprendizaje y trabajo». A pesar de que la Conselleria presenta esta instrucción como una actuación provisional mientras se desarrolla el Plan EduClima, la FAMPA espera que este proyecto autonómico esté dotado de los recursos necesarios y se ejecute con la máxima celeridad. Desde la entidad recuerdan que el alumnado y todas las personas que trabajan en los centros educativos no pueden continuar soportando unas temperaturas extremas que, año tras año, son más frecuentes y más intensas.
Patios son sombra
Por eso, la Fampa Castellón Penyagolosa reitera la necesidad de avanzar en la adaptación de los centros educativos a las nuevas condiciones climáticas de una manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente, tal como ya reclamó al inicio del curso pasado. La federación defiende no solo la climatización de las aulas, sino también la transformación de los espacios escolares, especialmente de los patios, mediante la implantación de infraestructura verde que combine zonas de sombra natural, arbolado y espacios que contribuyan a reducir la temperatura ambiental. Igualmente, considera necesario incorporar pavimentos permeables que mejoren la gestión del agua de lluvia y contribuyan a disminuir el riesgo de inundaciones. El objetivo tiene que ser convertir los centros educativos en espacios más saludables, sostenibles y preparados para afrontar los retos climáticos del futuro, señalan.
Críticas de los directores
Por su parte, integrantes de equipos directivos críticos han criticado que esta directriz "no ofrece una respuesta estructural ni adaptada a las necesidades reales de los centros, sino que reduce prácticamente toda la actuación inmediata a la compra de aparatos portátiles de aire acondicionado".
"La instrucción se presenta con un título amplio, que habla de 'medidas provisionales para la mejora del confort térmico', pero su contenido, los requisitos técnicos y, especialmente, las subcuentas contables habilitadas dejan claro que la dotación extraordinaria está destinada fundamentalmente a la adquisición de equipos portátiles de aire acondicionado y a los elementos auxiliares estrictamente necesarios para su funcionamiento", argumentan.
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