Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ejemplo de preservación

La 'caseta milagro' de la zona del incendio que demuestra la importancia de tener limpio el monte

Su propietario, Venancio Rius, ha tenido recompensa a las horas dedicadas a cuidar el entorno

Una caseta en la Vall se libra de las llamas

Miguel Ángel Sánchez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
La Vall d'Uixó

Tener las propiedades limpias en plena naturaleza no es solo una cuestión de estética, sino también una medida preventiva frente al fuego. Venancio Rius, vecino de Moncofa, ha dedicado muchas horas al cuidado de su caseta situada en la montaña de Peñalba, en la Vall. Un esfuerzo constante que, tras el devastador incendio, ha tenido una recompensa evidente.

El fuego dejó tras de sí un paisaje irreconocible. Donde predominaba el verde, ahora se extiende un manto de árboles calcinados y terreno arrasado. Sin embargo, en medio de esa devastación hay una excepción. La caseta de Venancio ha permanecido prácticamente intacta, convirtiéndose en un auténtico oasis rodeado de un paisaje completamente carbonizado.

Un oasis entre cenizas

"Después de ver las imágenes que me llegaban de la zona no tenía ninguna esperanza; pensaba que todo estaría perdido", explica Rius. No fue hasta el martes cuando decidió desplazarse hasta la zona en bicicleta para comprobar el estado de la caseta. Al llegar, la realidad superó los mejores presagios: "Pude comprobar con mis propios ojos que estaba bien. En ese momento aparecieron las lágrimas, porque mi propiedad estaba verde y el resto todo negro. Es una sensación indescriptible".

La imagen del contraste entre el verde que rodea la caseta y el negro que domina el paisaje es, según explica, algo que nunca olvidará. Para Venancio Rius, esta pequeña construcción es mucho más que una simple segunda residencia. Se trata de un espacio al que ha dedicado gran parte de su tiempo y de su esfuerzo, un lugar donde disfruta del contacto con la naturaleza y al que acude con frecuencia para realizar labores de mantenimiento.

Trabajo de prevención

Año tras año lleva a cabo un acondicionamiento integral tanto de la propiedad como de sus alrededores, convencido de que la prevención es la mejor herramienta para reducir los efectos de un posible incendio forestal.

"Con las olas de calor que propician altas temperaturas, los cambios de viento y la escasa precipitación, tenemos el menú perfecto para que se produzcan incendios. Por eso, además de sanear mi propiedad, me adentré unos metros más en la pinada y limpié las hierbas de monte bajo para evitar que un posible incendio afectara a los árboles más grandes y altos", explica. Ese trabajo constante ha resultado determinante y supone un ejemplo. La ausencia de combustible vegetal en el entorno más próximo de la caseta permitió que el fuego perdiera intensidad justo antes de alcanzar la propiedad.

Reflexión tras el fuego

Rius considera que este episodio debería servir como reflexión sobre la importancia de mantener limpios los montes y las propiedades ubicadas en zonas forestales. A su juicio, la prevención no puede recaer únicamente sobre los propietarios particulares, sino que también debe formar parte de una estrategia coordinada por parte de las distintas administraciones. "Mi propiedad es el mejor ejemplo de que mantener limpio el monte funciona", afirma.

Eso sí, asume que en los alrededores de la caseta nada volverá a ser igual. Los pinares han desaparecido y la montaña necesitará décadas para recuperar el aspecto que tenía antes del incendio. "La imagen del exterior es desoladora", concluye.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents