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El futuro tras el incendio

El emotivo mensaje del nieto del ganadero de Betxí tras salvar su finca del fuego: "El pasto tardará tiempo en recuperarse: solo hay cenizas"

¿Y ahora qué? El joven muestra en un vídeo cómo ha quedado el entorno, rememora cómo pensaron "que se nos iba la vida entera" hasta ver que el fuego se paró justo en la pared de piedra gracias al cortafuegos natural

La ganadería fundada por su abuelo y bisabuelo, "con más de 50 años de historia", se enfrenta ahora a un día a día muy distinto al del monte verde para pasturar, con retos como los gastos extra en pienso y agua

A centímetros del desastre: las llamas se frenan a las puertas de la finca

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Redacción/Ganadería Pascual Alcalá

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Noelia Martínez

Noelia Martínez

Castellón

¿Y ahora qué? El incendio de la Vall d'Uixó deja historias personales de sentimientos encontrados y de reflexiones sobre el futuro, como la de la ganadería de Pascualín de Betxí, donde los damnificados sienten por un lado el alivio y orgullo de haber comprobado cómo la práctica de la pastura actuó de cortafuegos natural en su finca de Artana. Pero por otra parte, se abre ante ellos el desafío de tirar hacia adelante y planificar su día a día, a corto y largo plazo, lejos de su rutina anterior: sin agua -pues hasta que arreglen el motor que explotó con las llamas dependen de llevarles suministro a diario- y sin pastos -ahora en el entorno todo son cenizas y deben alimentarse de pienso, con el consiguiente gasto económico-.

Los Pascual Alcalà son cuatro. Cuatro generaciones que llevan el mismo nombre, al frente de las reses, desde el bisabuelo al abuelo, el hijo y el nieto. El Pascual más joven es el que ha dado pie a una emotiva reflexión sobre todo lo ocurrido. La ha compartido en redes sociales y muestra, en primer lugar, agradecimiento: "Gracias a Dios no hemos tenido ningúna baja, sobre todo, gracias a los que se han preocupado, han preguntado y nos han ayudado u ofrecido para ayudar. Gracias también a los bomberos y policías y al Ayuntamiento de Betxí por todo su trabajo".

Pascual Alcalá, ganadero de Betxí, veterano e impulsor de esta ganadería afectada por el incendio.

Pascual Alcalá, ganadero de Betxí, veterano e impulsor de esta ganadería afectada por el incendio. / Mediterráneo / Ganadería Pascual Alcalá

Y continúa: "Gracias a Dios nuestros animales se han salvado, y los corrales. Quién diría que soltarlas a pasturar les salvaría la vida a ellas y a nosotros. Porque pensábamos que se nos iba la vida entera. Nos hemos criado allí todos: mi padre, mi tía, mi abuelo, que fundó la ganadería junto a mi bisabuelo. Son 50 años de esfuerzo y de repente el sábado pensábamos que se nos iba la vida entera, porque forma parte de nuestra vida".

Un llamamiento para los ganaderos: "Saldremos de esta todos juntos"

Vuelve a su finca tras el incendio: el monte, arrasado; sus animales, a salvo

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Redacción

De su viaje "acompañados por los bomberos" y del hecho de llegar y poder comprobar que las más de 200 reses (entre toros bravos y vacas) estaban a salvo, el nieto de Pascualín recrea la escena con sus pensamientos: "Vimos que todos estaban bien y el fuego se había parado al borde de los corrales. Fue un suspiro muy grande porque no sabíamos lo que nos podíamos encontrar. Durante días estuvimos muy nerviosos porque pensábamos que el lugar donde nos hemos criado se quemaba junto a nuestros animales que hemos visto crecer. Así que muy contentos, porque le hemos alegrado el día a mi abuelo. Gracias a todos, un fuerte abrazo y esperemos que no vuelva a suceder. Un fuerte abrazo y ánimos a los ganaderos afectados. Saldremos de esta todos juntos". 

"Los animales dañaron el cercado interior porque estaban nerviosos"

Junto a su padre, ambos aclaran ahora, a posteriori, que lo que se encontraron fue que las llamas cercaron la ganadería. Un drama con final feliz. "Al estar rodeada del área de pastura, donde las vacas habían comido y aplastado las hierbas, no había nada que prenderse y el fuego llegó bajo y con poca fuerza, dejando cenizas pero sin llegar a quemarse el vallado. Las llamas se pararon justo junto a la pared de piedra", cuentan. Eso sí, lo que sí se ha deteriorado es el cercado interno, pues los toros estaban nerviosos y lo golpearon, al llevar tiempo sin alimentarse.

Así pasturaba las vacas en el monte de la Sierra Espadán antes del incendio.

Así pasturaban las vacas de 'Pascualín' en el monte de la Sierra Espadán antes del incendio. / Mediterráneo/ Ganadería Pascual Alcalá

"Durante un tiempo no se podrá pasturar: habrá que esperar a las lluvias"

En opinión de estos ganaderos de la Sierra Espadán, ahora su mente está puesta en solventar el problema de reparar el pozo de agua y, mientras tanto, si es posible como les ha planteado la Generalitat, poder llevar cubas de agua la semana próxima, para los animales. El pastoreo que tanto les ha ayudado en estos tristes acontecimientos no lo podrán practicar en tiempo pues "todo son cenizas en el monte que circunda la finca. Habrá que ver si las lluvias del invierno hacen que rebrote y podamos tener pasto. Por ahora, habrá que hacer gasto en pienso". Sacar los toros a pastar es una forma de pastoreo en el campo, dejando que se alimenten de hierba de forma natural. Un método tradicional que les ha salvado la vida, al actuar la zona del entorno como un anillo de cortafuegos natural que les protegió en el peor de los momentos.

Vista aérea de la finca, antes del incendio.

Vista aérea de la finca, antes del incendio. / Mediterráneo

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