Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Detectan la presencia de vertederos ilegales enterrados en el área afectada por el incendio de la Vall d'Uixó, que complican la extinción

La acumulación de basura, en algunas zonas enterrada, se convierte en un peligro por la posibilidad de reproducción del fuego y por la toxicidad y contaminación de su combustión

Vertedero ilegal enterrado todavía en combustión en la zona quemada por el incendio forestal de la Vall d'Uixó

Mònica Mira

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mònica Mira

Mònica Mira

Castellón

La declaración oficial de que el incendio forestal declarado el pasado 25 de julio en la Vall d'Uixó está extinguido puede alargarse semanas, entre otras razones por la gran superficie afectada, casi 10.000 hectáreas. Si por regla general en cualquier fuego en el monte es habitual encontrarse con puntos calientes ocultos que, en un momento determinado, pueden provocar columnas de humo e incluso la reaparición del fuego, con un perímetro tan amplio, que supera los 80 km, el control total requiere de paciencia y de un trabajo de supervisión constante.

La revisión de todo el territorio quemado es costosa, son muchos metros cuadrados por asegurar, y de hecho, los vecinos de los municipios afectados seguirán viendo el movimiento de los bomberos forestales en sus términos municipales por esa razón, pero esa labor se complica cuando se encuentran con puntos especialmente conflictivos, como la presencia de vertederos ilegales soterrados, tal y como atestiguan desde la Associació Agents Mediambientals.

Con el incendio controlado, queda una ardua tarea de supervisión que llevan a cabo los equipos de agentes medioambientales y vigilantes forestales de la Generalitat valenciana. Que desde los observatorios habilitados y con inspecciones sobre el terreno, detectan cualquier riesgo o posible señal de alerta, y se notifica para que, en el caso de ser necesario, intervengan los bomberos forestales.

En una de esas inspecciones, agentes medioambientales localizaron este jueves uno de esos vertederos, que «acumulan el calor y no se apagan», explican. Lamentablemente, según confirman, este hallazgo no es una excepción. Han identificado varios puntos con basura acumulada dentro del perímetro, «y algunos están a medio quemar».

Por el tipo de residuos que se acumula en estos vertederos ilegales, donde hay plásticos y otros materiales combustibles, no solo son un riesgo para la reproducción del fuego, sino también por la toxicidad que provocan al quemarse y la contaminación del entorno natural.

Más allá de esta incidencia concreta, que no tiene que ver con el comportamiento de la naturaleza ante el fuego, sino con acciones incívicas que no se circunscriben solo a entornos urbanos, también son un problema en los forestales, desde la Associació Agents Mediambientals inciden en que en el monte, al paso del fuego se generan carboneras naturales y es habitual que «raíces enterradas y tocones que tienen una combustión lenta bajo tierra tarden en apagarse», razón por la que la noticia de que el de la Vall d'Uixó se ha extinguido se hará de esperar.

Además de esas supervisiones sobre el terreno y las intervenciones puntuales para asegurar esos puntos calientes, los equipos de extinción cuentan con herramientas de medición, como las cámaras térmicas, que permiten confirmar que, con el paso de los días, el riesgo de las reproducciones desaparece por completo. Será entonces cuando su misión en la Serra d'Espadà habrá finalizado.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents