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Agricultura

Los citricultores de Castellón piden a la Generalitat un plan urgente contra la araña roja

La asociación ALIV reclama sueltas públicas de ácaros depredadores, más vigilancia en el campo y recursos para el IVIA ante la expansión del trips sudafricano y otros ácaros invasores

Presencia de la plaga de la araña roja en los cítricos.

Presencia de la plaga de la araña roja en los cítricos. / Mediterráneo

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Elena Aguilar

Elena Aguilar

Castellón

La Associació de Llauradors Independents Valencians (ALIV) ha solicitado a la Conselleria de Agricultura la puesta en marcha de un plan urgente para reforzar el control de plagas en la citricultura valenciana. La organización, con sede en Vila-real, advierte de que la pérdida progresiva de materias activas y productos fitosanitarios eficaces, unida a la llegada de nuevas plagas procedentes de terceros países, está complicando cada vez más la defensa de los cultivos y elevando los costes de producción.

La entidad sostiene que esta situación reduce la rentabilidad de las explotaciones y puede favorecer el abandono del campo. Como ejemplo, recuerda el impacto del cotonet de Sudáfrica, que provocó pérdidas importantes durante varias campañas y cuyo control inicial se vio dificultado por la retirada o limitación de determinadas soluciones fitosanitarias. Aunque la situación ha mejorado con una estrategia combinada de productos autorizados, trampeo y control biológico, ALIV subraya que la plaga sigue generando daños y costes al sector.

La preocupación más inmediata se centra ahora en la araña roja de los cítricos, que durante la presente campaña está causando daños importantes en numerosas explotaciones valencianas. La asociación alerta de que la reducción de sustancias activas acaricidas limita la posibilidad de alternar productos con distintos modos de acción, lo que aumenta el riesgo de resistencias y reduce progresivamente la eficacia de los tratamientos disponibles.

A este problema se suma la aparición o expansión de nuevas especies de ácaros, como el ácaro oriental o asiático y el ácaro de Texas. ALIV advierte de que la presencia de distintas especies, con ciclos y momentos de incidencia diferentes, amplía el periodo en el que los cultivos necesitan protección y puede obligar a más intervenciones durante la campaña, con el consiguiente incremento de costes para explotaciones ya muy tensionadas.

Ante este escenario, la asociación pide a la Generalitat que impulse de forma urgente un programa extraordinario de control biológico mediante la suelta de ácaros fitoseidos depredadores en las zonas citrícolas donde los niveles de araña roja lo justifiquen técnicamente. El objetivo sería reducir la presión de los ácaros durante la última parte del verano y evitar que las poblaciones sigan desarrollándose en los meses posteriores.

Programa preventivo

ALIV también reclama que, de cara a 2027, se establezca un programa preventivo de vigilancia y control biológico para actuar desde los primeros focos. La organización defiende que las sueltas de fitoseidos sean públicas, coordinadas y priorizadas en las zonas de mayor incidencia, para evitar que las parcelas no tratadas actúen como reservorio y provoquen reinfestaciones en explotaciones próximas.

Otra de las plagas que genera gran inquietud es el trips sudafricano, un organismo invasor que puede causar daños en cítricos, caqui y uva. La asociación recuerda que las lesiones sobre los frutos pueden depreciar su valor comercial aunque no afecten de forma grave a sus características organolépticas, al impedir que alcancen las categorías de mayor precio. Por ello, pide intensificar la investigación antes de que esta plaga se consolide como una amenaza estructural para la agricultura valenciana.

En este sentido, ALIV solicita que se dote al Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) de más recursos económicos, humanos y técnicos para estudiar enemigos naturales, estrategias de control biológico, sustancias activas eficaces, sistemas de detección temprana y protocolos de gestión integrada que puedan trasladarse con rapidez a los agricultores.

Reunión con la Conselleria

La organización también pide a la Conselleria que estudie la posibilidad de instar al Ministerio de Agricultura a tramitar autorizaciones excepcionales para disponer, en julio y agosto de 2027, de herramientas eficaces contra los ácaros que afectan a los cítricos. En concreto, reclama que se valore la disponibilidad de al menos dos alternativas acaricidas u ovicidas con diferentes modos de acción para poder alternar tratamientos y prevenir resistencias.

ALIV insiste en que la experiencia de los últimos años demuestra que las administraciones no pueden actuar solo cuando las plagas ya han alcanzado niveles elevados y han provocado pérdidas económicas. Por ello, reclama vigilancia, detección temprana, comunicación rápida con agricultores y organizaciones agrarias, y una respuesta coordinada desde los primeros focos.

La asociación ha solicitado además una reunión con los responsables técnicos de Sanidad Vegetal de la Conselleria para trasladar directamente la situación observada por los agricultores en el campo y estudiar posibles actuaciones tanto para la campaña actual como para 2027.

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