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Historia vital

De Vila-real al mundo: la historia de Miriam Batalla, matrona en Londres y enfermera en el crucero de lujo que visita hoy Castellón

Dejó la localidad de la Plana Baixa y alterna ahora su labor en un hospital con su empleo en el Crystal Serenity, donde recibe a 'Mediterráneo' durante su escala en PortCastelló

Entrevista a Miriam Batalla, de Vila-real y enfermera a bordo del crucero 'Crystal Serenity'

Toni Losas

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Marta Solsona

Marta Solsona

Miriam Batalla tomó la decisión de marcharse de Vila-real, su ciudad natal, para luchar por un futuro mejor. Así es como ya lleva 13 años viviendo en Londres, donde trabaja como matrona, y como enfermera en el crucero Crystal Serenity, alternando ambos trabajos cada tres meses.

De Vila-real a Londres

Miriam nació y vivió hasta los 24 años en Vila-real. Estudió Enfermería y, después de trabajar en hospitales de la provincia y darse cuenta de que las opciones de especialización eran muy escasas, decidió marcharse a Inglaterra. "Desafortunadamente, las enfermeras en España no podemos llegar a elegir qué tipo de especialidad queremos hacer", explica. En Londres tuvo la oportunidad de estudiar durante dos años la carrera de matrona, al mismo tiempo que mejoraba y perfeccionaba su inglés.

Una vez terminada la especialización, decidió que antes de dedicarse a la profesión de matrona quería "explorar un poco más lo que es el tema de la profesión de enfermería". Fue entonces cuando una amiga le habló de la posibilidad de trabajar en cruceros.

Miriam desde una de sus zonas favoritas del crucero

Miriam desde una de sus zonas favoritas del crucero. / Toni Losas

Tras pasar una entrevista, comenzó a trabajar para una compañía y, posteriormente, le surgió la oportunidad de incorporarse al Crystal Serenity, donde lleva "un año y medio, casi dos años". Sus contratos son de tres meses a bordo y tres meses en tierra. Cuando está fuera del barco, trabaja como matrona en un hospital. "Compagino mis dos pasiones, que es trabajar a bordo y trabajar de matrona", resume.

Un centro médico muy completo

Su día a día a bordo combina la atención sanitaria con numerosas labores de logística. La clínica abre por las mañanas y por las tardes y atiende tanto a pasajeros como a trabajadores, pero las funciones del equipo médico van mucho más allá. "Hay mucha logística detrás, aparte de cuidar de personas", explica Miriam. Cuando está de guardia, es la encargada de controlar todo lo que ocurre en el centro médico y de atender las posibles urgencias. "Aquí a bordo eres la ambulancia", señala.

El barco cuenta con una UCI, una sala de urgencias, medicación y diferentes recursos para atender a los pacientes. Realizan radiografías y analíticas de sangre y pueden estabilizar a quienes lo necesiten. "Todo lo que se pueda tratar en un hospital podemos tratar aquí", asegura. Cuando un caso supera las posibilidades del equipo médico, se estabiliza al paciente y se coordina su traslado a tierra en el siguiente puerto.

Miriam Batalla en el centro médico del crucero 'Crystal Serenity'.

Miriam Batalla en el centro médico del crucero 'Crystal Serenity'. / Toni Losas

Castellón, una parada especial

La llegada del Crystal Serenity a Castellón este jueves 20 de agosto tiene, además, un significado especial para Miriam. La escala permitirá que toda su familia pueda visitarla a bordo. "Llegamos a Valencia y mi madre, mi hermana y mi sobrino pudieron venir, pero hoy que estamos en Castellón es un día especial porque toda mi familia va a venir a bordo", cuenta emocionada.

Entre ellos estará su abuela, a quien considera una persona "súper importante", además de sus tías, su primo, su pareja y los padres de este. Si todo marcha según lo previsto, algunos se quedarán incluso unos días a bordo.

Vistas del Grao desde el crucero 'Crystal Serenity' atracado desde esta mañana

Vistas del Grao desde el crucero 'Crystal Serenity' atracado desde esta mañana. / Toni Losas

Una segunda familia

Miriam asegura que trabajar en el crucero es maravilloso y que, en parte, se debe a sus compañeros. El equipo médico está formado por una médica y dos enfermeros, con quienes ha establecido una relación muy cercana. Comen, cenan y trabajan juntos, por lo que han terminado creando una relación de amistad y compañerismo "parecida a la familiar". Este sentimiento se extiende también al resto de trabajadores del barco.

Al tratarse de un crucero más pequeño que otros, hay casi el mismo número de pasajeros que de trabajadores, lo que favorece una atención más personalizada y una relación cercana entre la tripulación. Miriam siente que son "una gran familia" y que todos se conocen.

«Esta es mi casa en el mar»

Miriam describe su vida como un sueño: "Me voy a la cama todas las noches queriendo que pase rápido para poder despertarme y empezar un nuevo día". Sin embargo, reconoce que marcharse de casa a otro país, sin conocer a nadie y siendo muy tímida, no fue fácil. Tampoco lo es perderse momentos junto a su familia, como ver crecer a su sobrino. Aun así, considera que todo compensa. Ha dado tres veces la vuelta al mundo, ha conocido infinidad de ciudades y países y, sobre todo, a personas que han terminado convirtiéndose en familia.

Miriam enfrente de lo que considera 'su casa en el mar'

Miriam enfrente de lo que considera 'su casa en el mar'. / Toni Losas

Todo ello mientras trabaja en aquello que le apasiona. "Esta es mi casa en el mar", concluye.

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