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Impacto económico

El aumento del coste del combustible pone en alerta a las autoescuelas de Castellón: «Deberemos subir el precio de las prácticas»

La Asociación Provincial de Autoescuelas no descarta una «pequeña» subida a partir de septiembre a causa del incremento del carburante

Imagen de archivo de un coche de autoescuela realizando un examen práctico.

Imagen de archivo de un coche de autoescuela realizando un examen práctico. / Erik Pradas

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Alejandro Prats

El incremento del precio de los carburantes vuelve a poner presión sobre numerosos sectores económicos de la provincia y amenaza con trasladarse, una vez más, al bolsillo de los consumidores. El verano está dejando una escalada del coste de llenar el depósito que afecta especialmente a aquellas actividades cuya prestación depende directamente del vehículo. Entre ellas se encuentra el sector de la formación vial, que afronta el inicio de la nueva temporada con la previsión de tener que revisar al alza el precio de las clases prácticas.

Y es que el gasóleo está acercándose ya a los dos euros por litro en algunas estaciones de servicio de Castellón. La gasolina tampoco escapa a esta tendencia y registra un precio medio de 1,703 euros por litro, casi un 18% más que en el primer mes del año.

Una situación que comienza a resultar difícil de asumir para determinadas actividades en las que el combustible representa uno de los gastos estructurales del día a día. Es el caso de las autoescuelas, que utilizan sus vehículos durante buena parte de la jornada y que, por tanto, no pueden evitar el impacto de cualquier variación significativa en el coste del carburante.

«El precio de las prácticas seguramente lo deberemos de subir», explica Ricardo Llorens, presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas. La advertencia llega además en un momento especialmente significativo para el sector, ya que septiembre supone tradicionalmente el regreso a la actividad ordinaria después del parón estival y el momento en el que muchos alumnos retoman su formación práctica.

Imagen de varios coches de autoescuela en una protesta en el centro de Castelló.

Imagen de varios coches de autoescuela en una protesta en el centro de Castelló. / Kmy Ros

Con la llegada del nuevo curso, las autoescuelas esperan la incorporación de nuevos aspirantes al permiso de conducir y el regreso de quienes habían interrumpido temporalmente sus clases durante agosto. Es precisamente en este periodo cuando el incremento de los gastos de funcionamiento puede tener un mayor impacto sobre las cuentas de los centros de formación. «Antes de la subida del gasóleo la media de una clase práctica en la provincia cuesta 35 euros», indica Llorens.

Una subida que el sector considera inevitable

La posible revisión de las tarifas en Castellón, según explica el presidente de la asociación provincial, no supondría un incremento desproporcionado, pero sí una modificación que las empresas consideran necesaria para poder absorber el aumento de sus gastos.

Una subida que asegura el presidente provincial que «no será muy alta» pero sí que será «necesaria» para paliar el aumento de costes al que se está enfrentando el sector de la formación vial.

El problema, apunta Llorens, no se limita exclusivamente al precio del gasóleo. Las autoescuelas tienen que afrontar una estructura de gastos en la que también pesan los vehículos, su mantenimiento, los seguros, los salarios de los profesores y el resto de suministros necesarios para mantener la actividad. «Llevamos trabajando con los mismos precios durante los últimos 15 años ya que no hemos variado, prácticamente, el coste de las clases prácticas», recalca Llorens.

«Llevamos trabajando con los mismos precios durante los últimos 15 años ya que no hemos variado, prácticamente, el coste de las clases prácticas»

Ricardo Llorens

— Presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas

El presidente de la asociación provincial considera que este margen de contención mantenido durante años dificulta ahora que las empresas puedan asumir por sí solas el incremento de los costes de explotación. El combustible, por tanto, actúa como el último elemento de una ecuación en la que cada vez resulta más complicado mantener las tarifas sin comprometer la rentabilidad de las autoescuelas.

Falta de ayudas

Ante este escenario, el sector reclama medidas de apoyo por parte del Estado para poder contener el impacto del combustible sobre las tarifas que pagan los alumnos. Las autoescuelas consideran que su situación comparte algunas características con la de otras actividades profesionales que dependen directamente del vehículo y que sí han contado con mecanismos específicos de ayuda.

El sector reclama ayudas por parte del Estado como también tuvieron los transportistas. «No tenemos ningún tipo de bonificación, necesitamos algún tipo de ayuda a la hora de llenar el depósito y así que podamos contener el coste de las clases prácticas», señala Llorens.

Ausencia de profesores

A las dificultades derivadas del combustible se suma otro problema que, según las autoescuelas castellonenses, está afectando al funcionamiento ordinario de los centros: la falta de profesores de formación vial. Además, recalca que faltan profesores de autoescuela en Castellón, una situación que no ayuda sino que comporta que los costes se incrementen para las autoescuelas.

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