Resfriados magdaleneros". Así llaman los médicos de los centros de salud castellonenses a la avalancha de pacientes con síntomas gripales que están visitando en lo que va de semana.

Las consultas de los ambulatorios no paran de recibir "desde el lunes", personas con "procesos víricos", que, según comentan ellas mismas, "arrastran el constipado desde mitad de la semana festiva".

Las causas que enumeran los especialistas son, por una parte, "la coincidencia con la llegada de la primavera", y por otra, el tipo de vida que se lleva durante la semana magdalenera. "Salimos de casa poco abrigados y nos quedamos hasta tarde y aunque no notemos el frío, la humedad cala en el cuerpo", explican desde el ambulatorio de Casalduch.

Los síntomas más comunes que presenta este tipo de resfriados son el malestar general, la tos, el dolor de garganta, la mucosidad y "sólo en muy pocos casos, fiebre muy débil". Además, aseguran los médicos que también se han presentado casos acompañados de sintomatología intestinal.

Según los facultativos, se trata de un virus rinonarius que se transmite por vía aérea y que afecta a todos los colectivos, aunque aseguran que este año hay un "ligero repunte en la población adolescente y juvenil".

La curación de este resfriado es "de unos 3 a 10 días" y podrían seguir registrándose casos similares "también durante la próxima semana".