El equipo municipal de gobierno del Partido Popular del Ayuntamiento de Castellón aprobó ayer destinar 60.000 euros a ayudar al pueblo iraquí, en el transcurso de un pleno municipal marcado por el conflicto bélico y las respectivas defensas de las posturas ante la guerra por parte de los grupos con presencia municipal. La sesión plenaria guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de "la violencia", como dijo el alcalde, José Luis Gimeno.

El acuerdo de la concesión de esta ayuda económica formó parte de una moción presentada por el PP en la que se expresó el "apoyo al Gobierno por los esfuerzos realizados para el mantenimiento de un orden internacional basado en la legalidad".

La moción del PP anuló la que presentaron conjuntamente PSOE y Bloc en la que se pedía el "cese inmediato del ataque a Irak e instar al Gobierno a no participar en ningún modo en las operaciones militares que se están realizando".

El portavoz del PP, Alberto Fabra, defendió la postura de su partido ante el conflicto, así como el contenido de la moción que presentaron los populares "en aras de la solidaridad". Tras recalcar el "rechazo más absoluto a todas las guerras, y también al racismo, la xenofobia y el terrorismo", señaló que "España no está en guerra. Nuestra intervención se basa únicamente en labores humanitarias". Fabra se dirigió al PSOE, a cuyos representantes acusó de ser "prestidigitadores de la política y sin criterio", para recordar que "en el año 1991 el Gobierno socialista envió soldados de reemplazo, hubo un 85 por ciento de rechazo de la población a aquella guerra y, paradojas de la vida, es el PP el que ha suprimido el servicio militar obligatorio".

Por su parte, los portavoces del PSOE y Bloc, Ignacio Subías y Antoni Porcar, expresaron en sus diferentes turnos de intervención su rechazo al conflicto bélico e invitaron al PP a que se desmarcara de la intervención de España ante la guerra. Así, Porcar advirtió que su formación política "hará todo lo legítimamente posible para que España cambie su postura actual". El edil nacionalista recordó su "profundo desacuerdo con las acciones propiciadas por el señor Aznar" y dijo que "ninguna guerra beneficia a nadie".

INTERESES DE BUSH

Subías, tras calificar de "ilegal, inmoral e injusta" la guerra, señaló que "Aznar obedece a los intereses de Bush y no a los de los cidudadanos". "El PP y su gobierno se han parapetado tras el burladero de la mayoría absoluta", dijo Subías.

El portavoz socialista acusó a Fabra de "utilizar argumentos extraños" y le remarcó que "en el año 1991 las circunstancias eran diferentes". Subías dijo que el "PP está solo" y tras manifestar que "nadie les acompaña" auguró que, con la actitud del PP "se provocará una ruptura internacional".