Las enfermedades mentales son uno de los mayores retos sanitarios y sociales de este siglo. Según la OMS, el 12,5% de la población mundial padece severos trastornos mentales y neurológicos, y la proyección estadística anticipa que, en veinte años, esta patología ocupará el segundo lugar entre las causas de discapacidad en el mundo.

En la década de los sesenta del siglo pasado se desarrollaron movimientos sociales, políticos y científicos que defendían la "desinstitucionalización" del tratamiento a los enfermos mentales crónicos, poniendo fin al régimen manicomial y asilar que había regido la asistencia psiquiátrica desde el siglo XV. Se consideraba que los asilos y manicomios causaban más daño que beneficio terapéutico.

Por eso, sorprende que el candidato socialista a la Generalitat, Joan Ignasi Pla, diga que "el único recurso sólido y real" para la atención a este colectivo sea el psiquiátrico de Bétera. Un manicomio, para resumir. Con estas propuestas se entiende el poco tirón que tiene el PSPV en la Comunidad. No hay programa. No hay ideas. Sólo propuestas inverosímiles.

Es cierto que los avances en la deshospitalización no siempre fueron acompañados de la provisión de servicios alternativos para la desinstitucionalización. En las legislaturas que gobernó el PSPV-PSOE la Comunidad sólo activaron dos centros con 47 plazas asistenciales.

De este modo, las personas con enfermedades mentales crónicas y sus familias, han sufrido y sufren un conjunto de problemáticas y necesidades que desbordan el ámbito sanitario y psiquiátrico, ya que presentan importantes dificultades en el funcionamiento psicosocial autónomo y en su integración social y laboral.

Y no es por falta de voluntad del actual Gobierno, que ha elevado a 31 el número de centros y a más de 800 el de plazas, sino por la falta de ese "sentimiento y corazón" sobre la problemática del sector de la discapacidad y la enfermedad mental que propaga el candidato socialista, pero que todavía no se ha plasmado en nada concreto desde 1982.

Si todas las propuestas electorales del PSOE son del calado de copiar un apartado del aprobado Estatuto de las Personas con Discapacidad, el referido a la reserva del 5% de las plazas anuales convocadas para ser cubiertas por personas con discapacidad de grado igual o mayor al 33%, mejor que se dediquen a otra cosa.