Los nuevos carburantes ecológicos se destinarán al consumo en el mercado nacional, y se comercializarán de forma directa a través de su propia red de estaciones de servicio o indirectamente, a través de la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), que distribuye para toda España y que cuenta con una planta propia anexa a la de BP en el Grao de Castellón.

Actualmente, la capacidad nominal de producción de la refinería del polígono del Serrallo asciende a un volumen de seis millones de toneladas de carburantes (gasolinas, gasóleos y querosenos) al año, aunque las instalaciones suelen funcionar al 80 por ciento de su capacidad, según han confirmado a este periódico fuentes de la propia empresa.