El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, anunció el 28 de noviembre que "el Gobierno autonómico utilizará todas las palancas y todos los instrumentos políticos y jurídicos en España y Europa para paralizar el trasvase del Ebro", incluido en el Plan Hidrológico Nacional.

Iglesias precisó que "el proyecto de trasvase está completamente atascado" en la Unión Europea, "porque sus autoridades tienen serias dudas que manifiestan de manera permanente, y que el Ministerio de Medio Ambiente no ha sido capaz de despejar". "Si Europa hace cumplir su normativa, el trasvase del Ebro no es posible", argumentó el socialista.