Además de la competencia china, los empresarios textiles también se enfrentan al problema de las grandes superficies, que presionan a las empresas para imponer "sus propios precios a la baja", señalan desde la patronal. De este modo, el sector textil también se une al agrario, que también ha venido denunciando en las últimas semanas el mismo problema. El sector textil de la provincia se está reestructurando para afrontar la eliminación de los cupos a la importación de productos a la Unión Europea procedentes de otros países en el año 2005, lo que supondrá una invasión de material fabricado en países como Turquía, India o Pakistán.