La provincia ha crecido en 17.000 habitantes entre los años 2002 y 2003. Así lo revela el último censo del Instituto Nacional de Estadística, hecho público esta semana. Según las cifras de población, el ritmo de crecimiento ha sido del 3,4%, uno de los más altos de España.

De hecho, la provincia cuenta, según el último cómputo oficial, con 518.239 habitantes, cuando un año antes, el 1 de enero del 2002, eran 501.237.

El ritmo de crecimiento corre parejo al de provincias como Almería, Murcia o Málaga, que también han crecido un 3,4%.

A la cabeza del ránking nacional en crecimiento se sitúa Alicante, que ha crecido un 4,8%.

La inmigración es, de nuevo, el impulsor de este auge demográfico en la provincia. Las condiciones económicas --con una tasa de paro del 4,59%, próxima al paro técnico-- ha motivado el incremento de población.

El patrón de crecimiento sigue siendo similar al de años anteriores. Así, las poblaciones del interior pierden población. Es el caso de Ares, Ayódar o Cinctorres, donde la población ha descendido un 6,9%, un 9% y un 2,5%, respectivamente. Y es que a pesar de la inmigración, el envejecimiento de la población propicia que se sigan perdiendo habitantes. En cambio, en las poblaciones del litoral o del área industrial, la censo poblacional aumenta, en general, es el caso de la capital de La Plana, con un ritmo de crecimiento del 4,9%; Vila-real, 2,5%, L´Alcora, 3,6%; o Burriana, 5,2%.