Desde el foso de recepción, las basuras van pasando por una cinta en la que el personal de la planta realiza un primer triaje, donde se separan voluminosos, vidrio y no férricos.

En un segundo triaje, se separa ya el papel, el cartón y los plásticos, además de lo que pueda haber quedado de otros materiales recuperables. Por último, se separan los férricos y se llega al material de rechazo.