Los locales de ocio deberán advertir de la nocividad del ruido cuando éste supere los 90 decibelios, según aseguró ayer el conseller de Territorio y Vivienda, Rafael Blasco.

Ésta es una de las novedades que se recogen en el decreto que desarrolla la Ley de Protección contra la Contaminación Acústica de la Comunidad Valenciana. El aviso deberá colocarse en un lugar perfectamente visible en las dos lenguas oficiales y deberá rezar: "El nivel de ruido existente en este local puede ser perjudicial para su salud".

Blasco afirmó que el Consell "quiere garantizar la calidad de vida de los ciudadanos de la Comunidad Valenciana", para lo que discotecas, pubs y salas de fiesta deberán respetar esta nueva medida.