El Consell asumirá desde hoy la deuda que soporta la sociedad Reciplasa desde 1999 y que asciende a 8,7 millones de euros, según confirmaron ayer fuentes de la Conselleria de Territorio y Vivienda al periódico Mediterráneo.

El objetivo de la medida es que esta entidad pública costee los créditos que, a finales de los años 90, tuvo que asumir para construir las instalaciones de la planta de compostaje de residuos urbanos en la localidad de Onda. El motivo principal que propició esta situación fue la salida de Vaersa de dicha sociedad, por lo que se redujo el capital, quedando como únicos accionistas los ayuntamientos de Castellón, Vila-real, Onda, L´Alcora, Almassora, Benic ssim, Betxí y Burriana, un hecho que hizo difícil a dichos socios hacer frente a las inversiones sin la ayuda de los citados préstamos.

El acuerdo al que dará vía el Consell establece que esta deuda se pagará en cinco anualidades (la primera se aprueba hoy, de 1,75 millones de euros, una quinta parte). El resto de pagos se escalonarán anualmente hasta el año 2008.

CONTRAPRESTACIONES Sin embargo, esta medida que aprobará la Generalitat Valenciana tendrá una contraprestación por parte de la planta de basuras, tal y como recoge el texto del convenio de colaboración entre Reciplasa y la Conselleria de Territorio y Vivienda. La planta deberá asumir la gestión de residuos de otras las tres áreas (II, IV y V) del plan zonal y que comprenden las poblaciones de las comarcas de La Plana Alta, Mijares y L´Alcalatén, confirmaron las mismas fuentes a este periódico.

Desde la Conselleria de Territorio y Vivienda destacaron también el interés de la Generalitat Valenciana "por saldar esta deuda histórica al dar un impulso definitivo a la gestión de residuos". "Lo importante es que se solucione esta situación y, fundamentalmente, en beneficio de los ciudadanos", concluyeron.