La Confederación Hidrográfica del Júcar desconoce si el encauzamiento del Río Seco tiene capacidad para recoger las aguas de la marjalería cuando, curiosamente, se encuentra en fase de ejecución y aprobado por el propio departamento. ¿Es esto posible?

La realidad puede superar muchas veces a la ficción, pero lo que no es de recibo es que los técnicos que teóricamente se deben encargar de los planes para evitar inundaciones digan ahora que no saben si la solución es viable. ¿Acaso nadie sabía que el Grao tiene una marjal y que se pretende urbanizar desde hace más de 20 años? Los vecinos merecen una explicación.

Periodista