La marjalería de Castellón no contará con todos los servicios --alcantarillado, alumbrado, agua potable, luz o telefonía-- hasta, al menos, el 2015, según confirmó ayer el jefe del área de Urbanismo del Ayuntamiento, Miguel Pastor, a este periódico.

Una fecha avalada por los quince años en los que se ha prolongado la tramitación de los PAU Lledó, Sensal, Taxida o Gumbau. "Comenzaron en 1990 y ha sido en los últimos años cuando ya han contado con todos los servicios y han comenzado a construirse viviendas en estas partes de desarrollo urbanístico", concretó Pastor a Mediterráneo.

Sin embargo, este plazo podría retrasarse, aún más, y prolongar el estado actual en el que se encuentra la zona en el caso de que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) no informe favorablemente en los próximos meses el documento de inundabilidad presentado por el consistorio.

Por lo que se refiere a las consecuencias que supondrá la aplicación del Plan Especial, éste transformará el suelo rústico en urbano y urbanizable. Será entonces cuando los especialistas urbanísticos prevén un aumento de los precios del suelo a pesar de que Pastor se mostró cauto a este respecto. "Cuando la Conselleria de Territorio y Vivienda dé luz verde al plan, los propietarios tendrán que pagar una parte de la ejecución de las obras, las cuotas de urbanización, y puede que el precio no sea tan elevado", afirmó.

Para el jefe del departamento de Urbanismo , dar una fecha en la que esté ejecutado todo el documento, "resulta difícil porque todo dependerá de la necesidad y de la bondad económica del momento".