El Grupo Popular reabrió durante el pleno de ayer la polémica del alto número de asesores de la Diputación, con la aprobación en solitario del contrato de un asesor para el vicepresidente, Francisco Martínez. Aunque en el acuerdo se detalla que éste "realizará servicios de órganos de Gobierno", el presidente de la Diputación, Carlos Fabra, dijo desconocer su función concreta.

La diputada socialista Carmina Martinavarro instó al PP a explicar cuál será su labor, puesto que este punto no había pasado por comisión, y requirió saber de cuanto personal eventual del equipo de Gobierno.

Fabra afirmó que "el PP tiene los asesores que cree convenientes" y aseguró que "en el próximo pleno, o mejor esta semana" le detallarán qué funciones realizará. Pese a desconocer las áreas de este nuevo asesor, Fabra no pospuso la votación y tanto el PSPV como el Bloc se opusieron.

Cabe remarcar que en Diputación ya hay 17 asesores adscritos a presidencia, cinco al grupo del PP, tres al PSPV y uno al Bloc.

También en despacho extraordinario, pero por unanimidad, se aprobaron las correcciones en el Programa Operativo Local (POL) para el 2005, con un presupuesto de 961.770 euros y se ratificó el acuerdo de marzo, de 3,3 millones de euros.

El PP y el Bloc apoyaron la redacción del segundo Libro Blanco para la reforma del gobierno local, con la oposición del PSPV. Fabra acusó al ministro Jordi Sevilla, impulsor del primer Libro Blanco, de hacerlo con "nocturnidad y alevosía"