El turista que acude a un alojamiento rural gasta "el doble" que el de un apartamento de la costa, según apuntó ayer el catedrático de Turismo de la UJI, Diego López Olivares, de acuerdo a unos recientes estudios. El profesor explicó que esta diferencia se debe a que la persona que visita destinos de interior siempre gasta más en degustar la gastronomía autóctona y realizar alguna compra de artesanía, entre otros aspectos. "El turismo rural es importante porque es cualitativo, regenera espacios, diversifica la oferta, complementa las rentas y dinamiza las poblaciones de interior", dijo López, augurando un buen futuro para Castellón.