La obra fotográfica de Jesús Tarruella enmarcada bajo el epígrafe de Cartas de naufragio, se expondrán desde hoy y hasta el próximo 28 de octubre, en la sala Bancaixa Abadía, sita en la plaza de la Herba.

A través de un fotomontaje, el autor propone una visión minimalista y metafórica del concepto de memoria, un acercamiento a nuestro pasado individual a través de un recuerdo subjetivo, cercano al sueño. Los objetos atrapados en botellas, componen un retablo de taxidermista, donde las imágenes son piezas del alma.

En código autobiográfico, se trata del desarrollo de un total de 87 propuestas visuales en forma de fotomontaje en los cuales la recreación, el juego y el amor hacia el objeto opuesto entran como claves de la propuesta visual que presenta con una visión metafórica y un lenguaje minimalista.

Como el propio autor explica, "de la subjetividad del arte podría desprenderse la objetividad en la formación", hecho que le llevó a la docencia.

La dedicación actual de Jesús Tarruella, se centra principalmente, en propuestas visuales personales en el campo de la fotografía para exposiciones y publicaciones, la docencia, fotografía comercial para empresas en los campos de la publicidad, objetual, editorial, reproducción de obras de arte, así como restauración fotográfica, bancos de imagen, arquitectura, reportaje y una larga lista de actividades.