La temporada del parany empezó oficialmente anoche con la misma incertidumbre de la pasada campaña. La desestimación del recurso presentado por la Generalitat Valenciana ha dejado sin autorizaciones administrativas a más de 5.000 personas que durante todo el año preparan sus paranys para poder cazar.

En estos momentos, en la provincia de Castellón hay más de 2.000 paranys completamente acondicionados. "Tenemos que tener los árboles podados y preparados, porque se tiene que cuidar durante todo el año. Así, que se siempre en buen estado", explicó el subsecretario de Apaval, Miguel Ángel Bayarri.

Pero, aunque no se hayan expedido licencias administrativas, todo indica que serán los particulares los que en última instancia decidirán si acatan la resolución judicial. "Según el ambiente y las opiniones de la gente pasará como en todos los sitios y en todas las cosas. Algunos seguirán cazando y otros no lo harán. Nosotros desde la asociación tenemos que respetar la sentencia", matizó.

Hay que recordar que todos aquellos que cacen podrán ser sancionados por el Seprona. "Los agentes tienen que imponer multas a los paranyers, indicó el portavoz de la Colla Ecologista en Castellón, José Vicente Ortiz.

Cabe destacar que las sanciones varían dependiendo de las circunstancias en que se encuentre el parany. Así, se debe sancionar a aquellos que no tengan autorización y la multa se agrava por estar cazando, por haber cazado ya, y por utilizar el casete como reclamo del parany.