La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos, FAPA, de Castellón y los sindicatos FETE-UGT y STE-PV denunciaron ayer la saturación "de las aulas de Infantil y Primaria en los colegios castellonenses", en el transcurso del Consejo Escolar Municipal celebrado ayer por la tarde. Una situación que se deriva principalmente "del retraso de las obras pendientes en la ciudad", según explicó la presidenta de la FAPA, Xelo Perales, y de la marginación que sufren los centros periféricos, según Juli Vicent Rey, portavoz del SET-PV.

En este sentido, el portavoz de FETE-UGT, Laure Puig, indicó que "mientras las aulas de Infantil y Primaria superan las ratios permitidas con más de 25 alumnos por clase, seguimos sin saber nada de los colegios que previsiblemente se van a construir en el Grao, el PAI Lledó, el PAI Sensal y en los alrededores de la ciudad universitaria, entre otros proyectos".

REPARTO EQUITATIVO Ante la falta de centros, "los colegios públicos y concertados están totalmente saturados", decía Perales. Por eso, el representante de UGT proponía "la modificación del Decreto de Admisión de Alumnos de 1998 con el fin de que los niños sean repartidos equitativamente entre los centros públicos y los que cuentan con subvención pública".

Una medida a la que habría que sumar, según Rey, "la revitalización de los centros periféricos a los que nadie quiere ir". Y es que es una paradoja que "en un mismo barrio haya colegios que superan la ratio permitida y otros con aulas medio vacías porque tienen mala imagen.

Por su parte, el concejal de Educación, Miguel Ángel Mulet, indicó que "ante esta medida, algunos padres se muestran contrarios a la ruptura de las ratios, pero otros también alegan que tienen derecho a elegir libremente el centro en el que quieren escolarizar a sus hijos".

Mulet reiteró que el Consejo Escolar Municipal "es un órgano consultivo cuyas conclusiones y peticiones serán analizadas por la Dirección Territorial de Educación".