El presidente de la Federación Provincial de Pesca, Salvador Orero, se mantiene en su cargo a pesar de haberlo puesto a disposición de los representantes de las cinco cofradías de pescadores en el transcurso de una tensa reunión que se prolongó por espacio de tres horas y media en el sede de dicha federación en el Grao de Castellón.

Sobre la mesa se volvieron a poner las diversas posturas y, a pesar de que tanto el cabildo de Castellón como el de Vinar²s habían solicitado la dimisión de Orero, por la forma en la que actuó en las negociaciones en Madrid, éste fue apoyado por Burriana, Benicarló y Peñíscola.

En el encuentro, Orero explicó a los representantes de los pescadores de la provincia que el documento que se firmó con el Ministerio de Agricultura y Pesca en Madrid, tras el cual abandonaron la huelga que han mantenido durante varios días, "dentro de lo malo, es favorable".

RIVALIDAD El enfrentamiento entre Orero y el patrón mayor de la Cofradía de Castellón, Ramón Salvador, se puso ayer también de manifiesto. El primero aseguraba que la asociación había mostrado su interés por no pagar su cuota a la Federación Provincial de Pesca mientras él fuera el presidente. Un extremo que Salvador no llegó a confimar limitándose a afirmar que el "arreglo es una chapuza y no nos sentimos representados por él ni por la gente que participó en la negociación".

Una postura que contrasta con la del vicepresidente de la Cofradía de Burriana, Vicent Aparici, quien rechazó culpar a Orero de todo lo sucedido "porque él tenía que tomar una decisión en ese momento".

A este respecto, el vicepresidente de la Cofradía de Vinar²s, Rafael Flores, pidió la dimisión del vicepresidente nacional Antonio Riera, y del patrón mayor de todas las cofradías, Juan Cervantes, "por no haber estado a la altura de las negociaciones".

Finalmente, Salvador Ciscar, quien se perfila como el principal candidato a sustituir al presidente de la Cofradía del Grao y quien ya cuenta con numerosos apoyos, no se quiso pronunciar sobre la polémica suscitada.