La intención del conseller Rambla de modernizar el funcionamiento de la asistencia primaria es incontestable. Pero, antes de hacer castillos en el aire, habrá que solucionar los problemas reales con los que conviven los ciudadanos.

A través de este periódico han denunciado el exceso de pacientes por médico, las deficientes instalaciones de algunos ambulatorios o las injustificables tardanzas en atender las llamadas telefónicas para solicitar cita previa. Por eso es lógico que a los enfermos les suene a chino --con perdón-- cuando se habla de la implantación de internet en la cibersanidad castellonense.

Periodista