El portavoz del PSOE en la Diputación y alcalde de Onda, Enrique Navarro, denunció ayer el intento del PP de "demonizar" a su ayuntamiento y al de l´Alcora en el tema de las basuras y, más en concreto, en la polémica suscitada por los tres proyectos de vertederos de residuos tóxicos y peligrosos de Fanzara, la Salsadella y les Coves de Vinrom .

Navarro salió al paso de las manifestaciones vertidas a Mediterráneo por el presidente de la Diputación, Carlos Fabra, quien criticó a los alcaldes socialistas de Onda y l´Alcora, a los que acusó de abordar las cuestiones medioambientales en clave estrictamente electoral.

El alcalde de Onda, que compareció junto al de l´Alcora, Javier Peris, reiteró su negativa a participar en una negociación sobre la planta de Fanzara. "No voy a ser el interlocutor en la Diputación y el pacto de residuos es autonómico y no provincial", manifestó Enrique Navarro, quien reiteró su oposición al proyecto de Fanzara. De hecho su ayuntamiento ya ha presentado las alegaciones a la Conselleria de Territorio y, si no prosperan, se plantea acudir a la vía del contencioso-administrativo.

El portavoz socialista también cuestionó la necesidad de tres instalaciones de residuos peligrosos en la provincia. "No entendemos cómo pueden construirse tres plantas, porque no son rentables desde el punto de vista económico", manifestó. Navarro censuró que los populares adopten un discurso "victimista" cuando les acusan de fomentar actos de protesta contra la plantas y agresiones a los alcaldes de las localidades donde están proyectadas. "El PP quiere hacer victimismo porque no tiene argumentos", señaló.

Por su parte, el alcalde de l´Alcora, Javier Peris, rebatió a Fabra, quien le atribuyó la decisión de prorrogar la concesión del vertedero de residuos industriales en el año 2004. "Es mentira, fue el PP el que adoptó la decisión en el 2002", aseveró Peris, quien también dijo estar "orgulloso" de haber participado en las manifestaciones contra la contaminación atmosférica.