Según la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Europea, la gripe aviaria no es motivo para cancelar un viaje a zonas afectadas. Con todo, el viajero debe evitar el contacto con aves vivas y muertas, y con sus plumas y heces; descartar visitas a granjas, mercados o reservas naturales de aves. Éste debe estar atento a su salud hasta siete días después de su regreso a la ciudad de origen.