Desde enero de 2006, las diferentes patronales que componen el sector cerámico han anunciado reiteradamente que el actual ejercicio registrará diversas subidas de precios como consecuencia de constantes incrementos de la energía y las materias primas.

Si las esmalteras subían entre un 5 un 20% sus tarifas, en función de productos y mercados, los azulejeros seguían la misma estrategia y repercutían a sus clientes un precio que creció entre un 5 y un 15%.

De momento, los mercados han digerido las subidas. De enero a marzo, las esmalteras han mejorado sus exportaciones un 21%, mientras que las azulejeras lo han hecho en un 15,4%.