La mayoría de psicólogos castelloneneses entrevistados por Mediterráneo coincide en que ha habido un aumento de parejas jóvenes de Castellón que acuden a sus consultas. Este hecho se debe a que "para los jóvenes es más normal ir a las terapias y, principalmente, discuten porque la convivencia es difícil", señala la psicóloga Consuelo Berlanga. "A veces hay cosas que no se pueden solucionar porque ya no hay amor, pero acaban por establecerse unas rutinas y les resulta más cómodo continuar juntos", afirma. Y recalca: "Se aguantan más cuando los hijos son pequeños, y por el coste económico y material que supone separarse".

Los especialistas señalan que los cónyuges que acuden a las terapias lo realizan como último recurso, cuando llevan ya mucho tiempo con problemas y necesitan una orientación para salvar el matrimonio. Y es que unirse en matrimonio conlleva múltiples obligaciones que numerosas parejas no consiguen sobrellevar. De hecho, cada vez más surgen las desavenencias en matrimonios jóvenes, una vez ha comenzado la convivencia. Este factor, que en principio debería de ser el más deseado por ambas partes, se convierte en un sinfín de discusiones y defectos que pocos están dispuestos a soportar.

MÁS COMUNICACIÓN Cuando comienzan los problemas de una pareja, aseguran los expertos castellonenses, es el mejor momento para ponerles solución. Aunque nunca es tarde para mejorar e incluso salvar una relación que parece que hace aguas. Es por ésto que un buen experto puede ayudar a mejorar las diferencias a tiempo.

Los psicólogos coinciden en que lo más importante es mantener una comunicación fluída. Por su parte, la psicóloga Begoña Giner considera que "el principal problema es la falta de diálogo porque se crean unas expectativas respecto al otro que luego no se cumplen". "El 75% que acuden a la consulta son mujeres y, en cuanto a los roles, dentro del hogar familiar no hay tantos problemas; sí se observa una alta falta de comunicación, de cariño, una dejadez por parte del otro", declara.

Para la profesional Ana María Blanes, "las bases no están bien definidas desde el principio. Lo importante es que ambos vayan en el mismo rumbo, tanto en el ocio como en la educación de los hijos", resalta. "No hay que querer cambiar a la otra persona aceptando sus diferencias, y es que hay parejas que se quieren pero no saben demostrarlo, o bien al otro no le llega el mensaje", continua Blanes.

TODA UNA VIDA JUNTOS También los matrimonios que llevan toda una vida juntos necesitan ayuda psicológica. Juan Tosca subraya que "a pesar de lo que la gente piensa, el amor no se tranforma en cariño, sino que no cumplen las normas básicas de una relación. Conozco parejas de 70 años muy enamoradas, llevan toda la vida juntos por mantener esas normas." Para el licenciado hay tres espacios vitales "el de pareja, el individual y el social. Los tres deben adaptarse al otro, partiendo del respeto y de la fidelidad", indica. "Hay que divertirse con gente y compartir momentos juntos", aconseja. No obstante apostilla que "hay matrimonios que se separan cuando se casa el último hijo, y es que se han dedicado tanto tiempo a éstos que, al final, no se conocen".