La patología más vista en el servicio de Otorrinolaringología (ORL) del Hospital General de Castellón durante el periodo estival es la otitis externa. De hecho, 20.500 pacientes fueron atendidos por este motivo en el 2005. Esta cifra supone un incremento de un 3% respecto al año 2004. Frente a las 627 intervenciones realizadas en 2004, se ha registrado un incremento cercano al 5% en el número de actuaciones realizadas el pasado año en este servicio, que suman 658, de las que el 26,1% se realizaron por la Unidad de Cirugía sin Ingreso (UCSI). Así, durante el primer semestre de 2006, el departamento 02 ha atendido a 11.825 personas en el servicio ORL. El General actuó en 4.095 pacientes, mientras que el Jaume I trató a 7.013 personas.

CAUSAS Este problema está muy ligado al verano, ya que su principal causante son los productos químicos que se utilizan en las piscinas. Además, en esta época del año, los principales usuarios de las piscinas y quienes más tiempo pasan dentro del agua son los niños, por lo que les afecta frecuentemente. Estos productos utilizados en las piscinas hacen que el ph del conducto externo del oído cambie y esta vía se convierte en un caldo de cultivo para los microbios que afectan este órgano causando la otitis. El tratamiento para esta patología se basa en la administración de antibióticos por vía oral, con el fin de eliminar la infección, y también con unas gotas específicas para ello.

SORDERA EN BEBÉS Durante el resto del año, el servicio de ORL también tiene una gran actividad. Las principales patologías que se atienden, entre muchas otras, son la rinitis vasomotora, las otitis, así como dolencias oncológicas en estos órganos. Una labor muy interesante de este servicio es la detección de la sordera en los bebés. Los profesionales de esta especialidad tras el nacimiento de un bebé le hacen las pruebas pertinentes para detectar lo antes posible algún problema en el sistema auditivo. Con este sistema preventivo se evitan posibles complicaciones.

En concreto, estas pruebas se practican a los niños prematuros ingresados en la UCI pediátrica; a niños con sufrimiento fetal que tienen riesgo de haber padecido problemas en el oído externo; a pequeños cuyos padres son sordos o padecen problemas auditivos; y a todos aquellos niños que diagnosticados con resultados alterados en las pruebas de otoemisiones auditivas.

En lo que llevamos de año, el servicio de ORL ha realizado 130 exploraciones a bebés con factores de riesgo de padecer sordera o con posibles problemas auditivos, el doble que otros años.