Como consecuencia y pese a las obras que se siguen realizando en la avenida de Valencia, continúan existiendo los problemas de todo tipo en esta zona de nuestra ciudad. El más reciente es el del semáforo situado entre la calle Escalante y esta avenida, frente a Mercadona. Por las mañanas, generalmente no funciona y no es preciso explicarles que se trata de uno de los puntos de mayor circulación de la ciudad.

Que no funcione el semáforo por obras es comprensible, pero que tampoco haya, salvo casos puntuales, ningún agente de la policia municipal para dirigir el tráfico, ya no tanto.

Las obras en vía pública está claro que son necesarias y que mientras duren hay que sufrirlas con resignación, pero si se ponen los medios necesarios para suavizar las molestias, todos saldríamos beneficiados.