Los padres de Raúl Benítez Molina, el joven de 17 años que falleció en el Hospital General de Castellón el pasado 24 de enero, aseguran que, tras denunciar la muerte de su hijo "porque no fue atendido adecuadamente", todavía no han obtenido respuesta por parte de la directora territorial de Sanidad.

Según el escrito remitido a este medio por los progenitores del fallecido, la solicitud de traslado del joven a la Clínica Universitaria de Navarra donde Raúl Benítez había sido operado en agosto del 2005 fue desestimada "porque una vez consultado el personal del Hospital General dijeron poder tratar con sus propios medios y en cualquier hospital de la Comunitat" la enfermedad que padecía el joven.

"Evidentemente, sus medios no fueron suficientes y eso le costó la vida a Raúl Benítez Molina", explican los padres en el comunicado. Y es que este castellonense nació con una cardiopatía muy compleja y desde los dos años, por medio de un concierto entre la Seguridad Social y la Clínica Universitaria, lo trataba el equipo de Cardiología-vascular y Pediatría de este centro de Navarra. El 25 de diciembre del pasado 2005 presentó un deterioro respiratorio y fatiga, y fue llevado al Hospital General donde se le diagnosticó un edema pulmonar, del que murió.