Las sociedades Aerocas y Concesiones Aeroportuarias se reunirán en los próximos días para abordar la situación del aeropuerto y su futuro inmediato tras la suspensión decretada por la jueza.

Son varios los aspectos que hay tratar. Por una parte, si se puede seguir trabajando o es preferible cesar toda la actividad en el aeródromo. El problema es que queda muy poco margen de maniobra, ya que del área paralizada, en el norte, era de donde se estaban extrayendo los materiales para rellenar y nivelar la zona sur, que se sitúa en una cota inferior.

COSTE Otro tema es el coste económico de la paralización. La concesionaria ya está analizando los perjuicios para trasladárselos a Aerocas. Esta última también quiere analizar si ha de reclamar a alguna administración, tal y como hizo con la anterior interrupción dictada por el Ministerio de Fomento.

Por último, se tendrán que redefinir los plazos y trabajar sobre hipótesis, ya que no se sabe cuánto puede durar la suspensión de las obras, de ahí que haya que plantearse diversos escenarios.